miércoles, 28 de diciembre de 2011

La cuesta de Moyano



Última mañana de otoño. Salgo del Retiro por la puerta que da a la Cuesta de Moyano, y a la izquierda veo el escudo de mi profesión rematando la valla del antiguo Ministerio de Fomento.

"Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos"... qué nombre tan anacrónico, claro que... se gestó allá por 1802, creo recordar. A los canales de transporte, como el de Castilla, los sentenció el ferrocarril, y a los canales de regadío la impopularidad de los trasvases. También éramos ingenieros de presas, pero de este otro sueño hijo de Joaquín Costa despertamos en los pasados años 80: se desvaneció al agotarse las cerradas topograficas más aprovechables, y al adoptarse (afortunadamente) puntos de vista más respetuosos con el medio ambiente. 
Ingenieros en vías de extinción, especialidad a especialidad: hoy nos hundimos en el fango los urbanistas, mañana, cuando se hayan completado las redes de alta velocidad, serán los ferroviarios. Emigrar o afrontar el paro y la lucha por la supervivencia (puro darwinismo).

Los tiempos han cambiado para siempre, la competencia entre nosotros (dada la proliferación de escuelas y la casi nula demanda actual de profesionales) va a generar mucha frustración. Hace tiempo se regulaba el acceso a la carrera (examen de acceso/elevada nota de selectividad), ahora mismo el proceso de selección actúa a la salida al mundo laboral, y muchas veces no se sabe muy bien cuáles son los factores clave para "sobrevivir" ¿la criba empresarial (tanto para acceder a un puesto, como para mantenerse en él) premia a los más aptos, a los mejor relacionados, a los de menores aspiraciones salariales o a los más costosos de despedir?.  
Pensando en esto alcanzo los puestos de libreros de viejo, y entre mucha morralla logro dar con unas cuantas joyitas:






Las ordenanzas técnicas (tan solo 0,50€ cada una) llamarían la atención de cualquier compañero por sus títulos: "sustitución del motor de vapor/motor de sangre por el electrico de cable aéreo", etc., pero también del resto de aficionados a la historia, por los nombres de sus protagonistas: el alcalde Alberto Aguilera, y promotores/concesionarios como Arturo Soria o Cánovas del Castillo (éste último como prueba del concubinato secular entre empresa y política, del que nos quejamos aún hoy).



La "Crítica del Darwinismo Social" del tal Jacques Novicow (al que desconocía) me pareció un ataque político muy fundamentado contra las doctrinas del liberalismo extremo por un lado (hablando de la competencia entre individuos), y contra el nacionalismo por otro (al abordar la competencia entre naciones, que acabaría desembocando en las guerras mundiales). Lo compré porque me pareció muy avanzado para la época (muchos años antes de que se gestaran los fascimos como apogeo del referido darwinismo social).

Este concepto de supervivencia competitiva me vuelve a llevar a la coyuntura de mi profesión (obsesión de nuestro gremio tras el tijeretazo de Mayo de 2010):

La retracción de la demanda ha sido brutal y repentina, pero era previsible desde el momento en el que asomó la patita la crisis: en el esfuerzo por superar un atraso secular hemos alcanzado un nivel en infraestructuras que no es acorde con nuestra capacidad económica. Individual y colectivamente somos los mismos que hemos sabido proyectar y ejecutar obras en tiempo récord, esto queda demostrado. En 30 años se han ejecutado las obras que en otras condiciones se hubieran afrontado en el doble de tiempo (bendito maná europeo). Las más inútiles las padeceremos como un lastre en las cuentas públicas durante décadas, y sin embargo las más prácticas las disfrutaremos como si fueran algo natural (¡qué sencillo es circular por una autovía como si siempre hubiera estado ahí, y qué reto representa el terreno cuando lo observas en su estado natural!). La cuestión es que la tarta de la que comíamos ha encogido en más de un 60% (si algún brujo lo hubiera pronosticado cuando opté por esta carrera a mediados de los 90 jamás le hubiera creído). Mayor debacle aún es la que sufren nuestros primos los arquitectos, un problema paralelo al nuestro pero amplificado, (lo digo sin un ápice de añoranza por la burbuja inmobiliaria, pero lamentando a la vez muchos casos concretos de amigos que no tienen posibilidad de ejercer).

El objetivo de la ingeniería ha sido y será hacer más fácil la vida al resto de la población: a todo el mundo le parece muy agradable darle a un interruptor y que se enciendan las luces de casa, abrir un grifo y que salga agua desinfectada, o tirar de la cadena y que aquello se marche bien lejos, cayendo siempre por gravedad, cuesta abajo, hasta llegar a una depuradora donde lo digerirán las bacterias. Proyectos y obras anónimos realizados por equipos que nunca anhelaron la notoriedad de otros profesionales, pero que siempre seguirán siendo útiles y necesarios... al fin y al cabo existen ciudades en crecimiento en la mayor parte del mundo, de modo que no hay que rendirse. En todo caso deberemos hacer un esfuerzo adaptativo, de reinvención e identificación de nuevos retos y problemas a los que dar solución, porque ellos albergan el futuro de nuestra profesión.

Si los poderes políticos (Berlín-París, más que Madrid) toman conciencia de que sólo a base de recortes no van a sanar al enfermo, hay muchísimas inversiones necesarias por hacer: en el campo energético nuevas plantas de EERR, pero ante todo sistemas de regulación del desfase entre picos de generación y de demanda eléctrica (bombeos reversibles), en hidraúlica instalaciones de desalación y distribución de agua planificadas pero no ejecutadas; y, aunque suene utópico/idealista en tiempos de crisis, afirmo que impulsando la cooperación para el desarrollo se abriría un campo amplísimo en la exportación de proyectos de ingeniería. Por último, respecto a mi especialidad, insisto, hay muchísimo que hacer en los ámbitos de la ordenación del territorio (planificación, análisis de riesgos naturales, competencia ordenada entre regiones) y de la intervención en áreas urbanas consolidadas  (compactación, densificación, rehabilitación, mejora del metabolismo urbano para ganar eficiencia energética e hídrica). Es muy necesario un poco de optimismo para cerrar un año nefasto para la profesión, seguiremos atentos a las novedades del sector.





martes, 20 de diciembre de 2011

Materia


J. C. Casado-Panorámica de la Vía láctea desde el Parque Nacional del Teide


"Todo cambia, no te puedes bañar dos veces en el mismo río. Cuando vuelves a él, ya no es él la misma corriente de agua, ni tú el mismo ser humano" -Heráclito de Éfeso, hacia 500 a. C.

Mi padre me explicaba de crío que un átomo de calcio que ahora formase parte de mis huesos podía haber estado hace millones de años en la dentadura de un dinosaurio. De hecho, nosotros mismos somos como un cauce por el que circula un caudal de materia en permanente renovación: las células de la epidermis se sustituyen completamente cada 15 días, los glóbulos rojos cada cuatro meses. Incluso una estructura que podría parecer inmutable, como es el esqueleto, acaba de renovar sus componentes en ciclos de 10 años. Por lo visto sólo en ciertas partes de la corteza cerebral no se sustituyen las neuronas que van desapareciendo (en contra de lo que se pensaba, se ha comprobado que en otras partes del cerebro sí se crean nuevas células nerviosas). De este modo, el proceso de envejecer no es el del deterioro de un cuerpo estable, sino tan sólo la acumulación de errores en el proceso de renovación celular. Algo programado en nuestro ADN para dejar paso finalmente a nuevos individuos, a través del instrumento de la muerte (la destrucción creativa, esa herramienta imprescindible para la evolución, como decía Steve Jobs).  

Pero yo quería darle vueltas a una pregunta muy concreta esta mañana: ¿cuál es el orígen de la materia de la que estamos compuestos?. La respuesta es muy conocida: "somos polvo de estrellas", en su interior las reacciones de fusión atómica siguen una escalada por la tabla periódica: del hidrógeno al helio, luego al carbono y al oxígeno, al neón, al magnesio, al silício, níquel, cobalto... y finalmente al hierro. Tras esto, la fusión cesa, porque deja de haber rentabildiad termodinámica, y la estrella implosiona

Como suele ocurrir en ciencia, esta respuesta abre la puerta a otras muchas dudas: ¿cómo se han formado entonces los elementos de mayor masa atómica que el hierro? (tenemos ejemplos relativamente abundantes en nuestro planeta, con un papel fundamental en el desarrollo de la vida tal y como la conocemos, como el cobre, oro o el yodo). ¿cuántas generaciones previas de estrellas ha habido? 

Estas cuestiones me venían rondando desde hacía tiempo, hasta que me he decidido a preguntarle al Sr. Google:

Efectivamente, las primeras estrellas no tenían planetas orbitando a su alrededor: para que los planetas se formen a partir la agregación de polvo estelar previamente ha debido haber multitud de explosiones de final de ciclo. Así, los restos de soles pasados esparcidos por el espacio son el orígen de todos los elementos más complejos que el hidrógeno que conforman nuestro mundo. Pero, visto esto, fijémonos en dos datos básicos conocidos por todos:

  1. Nuestro Sol, que se halla a la mitad de su vida, tiene 5.000 millones de años de antigüedad
  1. El universo, unos 14.000 millones de años

¿Se deduce entonces que el Sol pertenece tan sólo a la segunda generación de estrellas?... o ni siquiera, porque... ¿cómo ha dado tiempo a la propia formación del sistema solar a partir de restos de estrellas previas si los ciclos de vida son de 10.000 millones de años?.


El error está en pensar que todas las estrellas tienen una existencia de igual duración, en realidad ésta es inversamente proporcional a su masa: cuanto mayor es una estrella, más rápidamente agota su combustible, y al contrario, las estrellas de menor brillo y masa, prolongan su actividad durante muchísimo más tiempo. De este modo, las estrellas más masivas (y las hay de hasta 100 masas solares) tienen un ciclo de vida mucho más corto que el del sol... tan corto en algunos casos, que se mide en decenas de millones de años, y, por tanto, ha dado tiempo en los 9.000 millones de años anteriores a la formación de nuestro sistema solar a que hubiera cientos de generaciones previas de estrellas con cuyo material estamos hechos.    




Queda así resuelta la duda para los materiales por debajo del hierro, pero ¿qué pasa con los demás, cual es el orígen del mercurio, la plata, el uranio, etc. que encontramos en la corteza terrestre?. Para responder tenemos que hacer referencia a los diferentes finales que puede tener una estrella, en función de su masa inicial, y en lugar de extenderme demasiado recurro a este fantástico diagrama de la NASA:


Como vemos, el proceso de muerte estelar la mayor parte de las veces está avocado a pasar por una explosión de supernova. Esto ocurre cuando, agotado su combustible (alcanzado el pico del hierro en la escalera de fusión), se genera una inestabilidad gravitacional: los procesos de generación de energía ya no son capaces de contrarrestar la atracción que la masa de la estrella ejerce sobre sí misma, y ésta colapsa. Iniciada la implosión el núcleo de la estrella se encuentra tan comprimido que en los átomos se rompe la tradicional estructura de corteza y núcleo: los electrones se combinan con protones para dar lugar a un gran número de neutrones libres. La temperatura alcanzada es mucho más elevada que en toda la historia previa de la estrella, lo que acaba dando lugar a un efecto rebote: mientras la parte exterior de la estrella aún está colapsando, el núcleo ha comenzado la expansión originada por haberse alcanzado dicho estado límite de temperatura: ambas capas concéntricas se cruzan en direcciones opuestas, y es en estas condiciones en las que los neutrones libres que se alejaban del centro de la estrella son capturados por los átomos de hierro que se dirigían hacia ese mismo centro atraídos por la gravedad. Se generan en este lapso isótopos inestables, que logran estabilizarse sólo cuando los neutrones "de más" que acaban de pasar a formar parte de los núcleos atómicos se descomponen liberando electrones y dando lugar a protones que permanecen en estos nuevos núcleos. Es en este rápido proceso de captura de neutrones como se forman el resto de elementos de masa atómica superior al Fe. 

Finalmente, tras este instante de cruce de masas, prevalece el efecto de explosión sobre el de implosión, y los restos de la estrella, salvo su núcleo (que puede dar lugar a un agujero negro o a una estrella de neutrones), son expulsados al espacio... hasta volver, o no, a ser agregados en una nebulosa planetaria, como fue el sistema solar en su día.

En definitiva, somos más que polvo de estrellas, polvo de supernovas... materia reordenada capaz de preguntarse sobre su propio orígen.

 


 

lunes, 12 de diciembre de 2011

¿Qué es el dinero?


Cumbre europea del pasado viernes: 35 minutos dedicados a economía en el telediario, todo un récord  aunque ya llevemos un tiempo acostumbrados a preguntarnos cada mañana si nuestra prima de riesgo está por encima o por debajo de la italiana y cosas por el estilo. A todo esto arranca mi santa y sabia esposa y me pregunta, "¿pero, por qué no coge el BCE y símplemente emite dinero para pagar a los mercados?"... en definitiva, esa era la solución que esperaban muchos mandatarios, y que se ha topado con la negativa de Alemania, aferrada a la ortodoxia monetaria. No puedo justificar el agravio que supone que el BCE siga permitiendo que el Estado español se financie al 7% (algo inviable a medio plazo) mientras imprime dinero al 1% destinado a la banca privada, por ser ésta una decisión puramente política. Pero sí podemos aproximarnos a comprender la negativa a la generación de nuevo dinero si respondemos a cuestiones previas: ¿qué respalda al dinero, cuándo decide imprimirse más?... en definitiva ¿qué es el dinero?.
De las magistrales clases de Agustín del Valle y de Maite Seco en la EOI sé que la emisión de nuevo dinero responde al incremento de la producción en el país, es decir, el nuevo dinero es (o debería ser) reflejo del incremento del PIB... pero ¿esto ha sido siempre así?, y en todo caso esta respuesta traslada la cuestión a "¿qué diablos es el PIB?". Para desarrollarlo cojo los apuntes del MBA y tiro de wikipedia.

Un poco de historia: 

No nos vamos a detener en el concepto de utilidad del dinero como vehículo de intercambio universal de nuestro trabajo y nuestros bienes por el trabajo y los bienes de otros. Lejos de demonizarlo, yo lo erigiría como uno de los grandes inventos de la humanidad. Los problemas como la pobreza, la injusta distribución del capital y de las cargas fiscales, etc. son múltiples e importantísimos, pero posteriores e independientes de la esencia misma del dinero como herramienta práctica, que es de lo que quiero escribir. Repasemos primero los antecedentes, para acabar tratando la situación actual.

El nacimiento del papel moneda
En el s XVII no existían bancos centrales, al igual que no existian estados en el sentido actual: era la corona-el patrimonio personal del rey-la que corría con los gastos militares y de justicia, por ejemplo, y quien recaudaba tasas e impuestos, como el quinto real en América (un 20% de todo el oro que se descubriera... o expoliara). Sí existían multitud de bancos privados y de prestamistas. Los primeros billetes en Europa* (Banco de Estocolmo-1661... no impresos, sino escritos o "dibujados" a mano) nacieron entonces del mismo modo que pueden funcionar hoy los cheques basados en un depósito bancario: alguien ingresa un bien en un banco (oro por aquel entonces), y a cambio el banco le da unos pagarés en papel que fraccionan ese bien, y que sirven como moneda de pago. Así, originalmente hay un bien que obra en poder del banco, y unos billetes por idéntico valor que, una vez distribuídos por el primer dueño del oro, circulan respaldados por algo físico. 

*en China circulaban ya en el s. VII

La creación de los bancos centrales
A lo largo de los siglos XVIII y XIX convivieron diversos bancos emisores en cada país, cada uno con su propio papel moneda. En España por ejemplo hacia 1850 emitían, además del Banco de San Fernando (sucesor del Banco de San Carlos-futuro banco de España), el Banco de Isabel II, el Banco Español de Cádiz, y el Banco de Barcelona. Llegaron a ser muchos más, prácticamente uno por cada ciudad de tamaño medio, si bien la unidad monetaria se hallaba evidentemente regulada por ley, la emitiese el banco que fuera. La configuración de los estados llevó a finales de siglo a depositar en el Banco de España (1874) el monopolio en la capacidad de imprimir moneda, que en cualquier caso seguía encontrándose respaldada por depósitos de metales preciosos. La Reserva Federal estadounidense no se creó sin embargo hasta 1914.
Junto con la emisión de moneda, las otras tres principales funciones de estas entidades son:
  1. el mantenimiento de una estabilidad en los precios (control de la inflación, evitando también su contrario, la deflación, que desincentiva la inversión al valer el mismo dinero menos en el presente que en el futuro)
  2. actuar como prestamista de la banca privada mediante las "operaciones de mercado abierto" (la segunda forma de creación de dinero, junto con la compra de deuda)
  3. lograr la estabilidad de la cotizacion de la moneda respecto a las demás (por su influencia en el comercio exterior)
La desvinculación con el patrón oro
Debemos detenernos un momento a exponer el modo en que funciona la banca privada (ante todo la banca comercial-orientada a clientes particulares, frente a la banca de inversión-orientada a empresas y bolsa). Evidentemente su negocio se basa en tomar prestado (de ahorradores, de otros bancos, o de los bancos centrales) a un interés, y en prestar a otro interés superior, embolsándose la diferencia. El quid radica en la posibilidad de prestar el mismo dinero que ha tomado en depósito, salvo un porcentaje, r (coeficiente de caja) que ha de quedar como reserva. Se crea así un efecto multiplicador en base al cual X$ reales respaldados por oro en el banco central se convierten fácilmente en lim [X+X·(1-r)^n] $ en préstamos y depósitos del sector bancario. En un ejemplo con r=8% el factor multiplicador es 12,5, es decir: 100$ se convierten en 1.250$. 
Resulta evidente que si todo el mundo pretende convertir sus billetes en oro simultáneamente no existen reservas suficientes en el banco central, razón por la cual esta convertibilidad del dólar se rompió para el común de los mortales en 1933, y para el resto de los poseedores de papel moneda (países e instituciones) en 1971#

#cabría matizar en relación al endeudamiento producido por la IGM, la conferencia de Génova de 1920, las causas y consecuencias del crash de 1929, el acuerdo de Bretton Woods de 1944, etc., pero eso da para una tesis.

El carácter de moneda fiducidaria o moneda fiat
Tras la ruptura de la convertibilidad se pasó a un sistema de moneda fiducidaria, es decir, basada en la fe entre ambas partes: dado que el dinero ya no responde a un bien tangible como era el oro, su valor se basa en el acuerdo común o consenso sobre su utilidad para ser intercambiado por otros bienes o productos. En definitiva el dinero es humo, pero humo util en tanto todos confiemos en él ...y lo hacemos porque es escaso (al fin y al cabo el mismo motivo por el que el oro es apreciado). Así que hoy en día toda moneda basa su valor ante todo en ser una ficcion escasa y limitada, con la que se pueden adquirir los bienes reales. Los bancos centrales, a través de su misión de control de la inflación, vigilan que no exista un exceso o defecto de masa monetaria en relación a los bienes y servicios producidos. Por eso no es una excelente solución imprimir billetes sin control, porque un exceso de dinero circulante lo hace menos valioso, y para compensarlo los precios suben, y los ahorros menguan.  

La vinculación entre masa monetaria y PIB.
Para ayudar a comprender esta vinculación he pensado en una analogía: el sistema económico como una planta (las plantas para mantenerse vivas han de estar en constante crecimiento... una paradoja en común con la economía capitalista), cuya savia se compone de un soluto (sales=bienes reales) y un disolvente (agua=dinero). Para que la planta esté sana la savia debe estar en equilibrio, y su concentración debe mantenerse en el punto adecuado: casi constante en K mg/l. Así, un incremento del dinero en circulación que no sea parejo a un incremento de la actividad económica sería como añadir disolvente a la savia, "aguándola": se produciría un aumento de volumen momentáneo e inconsistente porque rápidamente bajaría su concentración, y para compensarlo la planta tendería a evaporar rápidamente el excedente hasta volver a la concentración óptima. Por el contrario, un aumento de sales sin aporte de disolvente estaría desaprovechando el potencial de la planta para aumentar su volumen (crecer) manteniendo la concentración adecuada, y la marchitaría igualmente.

Para ver más en detalle la vinculación de la masa monetaria con el PIB podemos pensar que, al igual que el balance de una empresa refleja dos realidades paralelas en la expresión Activo=Pasivo+Recursos Propios (indicando la parte derecha de la igualdad el orígen de los recursos, y la parte izquierda el destino, a qué se dedican), en la contabilidad nacional nos encontramos con otra imágen especular: la oferta o producción de todos los sectores (agricultura, minería, industria, energía, servicios, etc.) valorada a precios de mercado, que responde a la demanda agregada de la economía o PIB=C+I+G+Bcc, siendo:
  • C=consumo de sector privado
  • I=inversión (sector privado y público), infraestructuras, maquinaria y elementos de producción, vivienda, existencias fabricadas pero no vendidas
  • G=gasto del sector público (servicios: justicia, sanidad, educación, etc.), en base a la recaudación de impuestos más el deficit
  • Bcc=Exportaciones-Importaciones

Ambas se ven respaldadas por el flujo de dinero entre una y otra, es decir, por la masa monetaria en circulación. Como hemos dicho al hablar del efecto multiplicador, el dinero rota de mano en mano, y la misma cantidad puede servir a muchos fines a lo largo del año. La relación entre la actividad económica y la cantidad de dinero que es necesario para sostenerla es la siguiente "ecuación de intercambio": 

P·Q=M·V
En la cual:
P: Nivel de precios
Q: Producción de bienes y servicios
V: Velocidad de circulación del dinero
M: Masa monetaria
A su vez, la masa monetaria se descompone, de mayor a menor liquidez, según los agregados monetarios M0 a M3 (cada uno contiene al anterior, por lo que M=M3)
  • M0: el total de toda moneda física circulante, más cuentas bancarias depositadas en los Bancos Centrales
  • M1: M0 + la cantidad en cuentas de demanda (cuentas corrientes)
  • M2: M1 + cuentas de ahorros, cuentas de economía de mercado y cuentas de certificados de depósito.
  • M3: M2 + todos las demás tipos de certificados de depósito, depósitos en moneda extranjera
Las últimas cifras recogidas en el boletín estadístico del BdE (en miles de millones de €) son:

El dato más sorprendente de este desglose es que el dinero circulante (monedas y billetes) es tan sólo un  8,43% del total... o dicho de otro modo: el 91,57% de la masa monetaria son anotaciones en bytes, en los  discos duros de los bancos.

¿Humo?, sí... pero humo respaldado por el sumatorio de la facturación de todas las empresas de un país.

Y, ya para finalizar, cerremos el círculo retomando el orígen de la cuestión: el proceso de creación de dinero y el papel del banco central en el mismo. Queda claro que inicialmente, al prestar a gobiernos (mediante la compra de bonos) o a la banca comercial, los bancos centrales actúan como fuentes de las que surge el dinero de nueva creación, pero en el medio y largo plazo, si dejasen de crear dinero, estas entidades actuarían finalmente como sumideros, pues los préstamos les han de ser reintegrados con intereses. Visto esto, intuitivamente parece que en condiciones normales la masa monetaria en circulación debería ser decreciente... y sin embargo no lo es (al contrario: en condiciones de desarrollo/no crisis/no recesión es creciente). Se deduce por tanto que, para que haya incremento de la masa monetaria, es necesario que a medida que avanza el tiempo la cantidad de dinero prestado ("inyectado") sea siempre superior al dinero "reabsorbido" por los bancos centrales. Se trata de una premisa inherente al capitalismo: crecer para que el sistema funcione, en una huída hacia adelante... ¿cómo cuadra esto con los recuros limitados de un planeta finito?, ¿son realistas las alternativas de las teorías económicas del decrecimiento?, en las próximas décadas lo comprobaremos, de momento estamos viviendo la historia.

viernes, 9 de diciembre de 2011

Los procesos de inercia en la historia

Comentan unos conocidos que sería conveniente que los niños de hoy estudiasen chino en lugar de inglés. Estaré equivocado, pero yo para mis hijos creo que lo más práctico seguirá siendo dominar bien el inglés, a continuación el alemán, y por último, y si tienen curiosidad, les animaría a aprender chino, portugués o francés ...así como por amor al arte, ya que creo más probable que si en alguna ocasión tienen que comunicarse con un chino lo acaben haciendo antes en inglés que en mandarín.

Imagen de Alberto Ruggieri

Para comprender el presente y hacer previsiones acertadas de futuro, es imprescindible analizar el pasado. En este caso la analogía la brindan los dos imperios globales a los que podemos encontrarnos más próximos:

En primer lugar el imperio romano occidental. Aunque para los cronistas cayó oficialmente en 476, su poder administrativo y militar era ya por entonces un fantasma prácticamente inoperante desde la entrada de los visigodos en la península itálica en 401. La debacle, que en realidad se gestó a las puertas de la mitad oriental del Imperio, se resume en la siguiente secuencia: abandono de Dacia en 271 como parte de la crisis del s.III. Aumento de la presión en cadena desde la actual Ucrania: los hunos fuerzan a los visigodos a entrar en Tracia, y, en un intento de frenarlos, muere el emperador Valente en la batalla de Adrianópolis (378). Desvío de los visigodos hacia Italia y llamada de las legiones del Rin para defenderla, lo que hace que vándalos, suevos, francos, alanos y otros pueblos crucen el río helado en la Navidad de 406. Saqueo de Roma por los visigodos en 410, que tras esto salen de Italia y ocupan Galia e Hispania. Ese mismo año los sajones invaden Britania. Para quien se haya quedado con ganas de más, en este enlace se resumen los tres primeros tomos de Historia de la decadencia y caída del Imperio Romano, Edward Gibbon-1788


Sin embargo, en el caos de la alta edad media, Roma y Constantinopla conservaron todavía gran parte del poder político y espiritual de la mano del cristianismo, capaz por ejemplo de evitar la destrucción de Roma por Atila mediante la persuasión de León el Magno, y cuya cronologia de conversiones da fe de la fuerza de esta inercia histórica:
  1. El cristianismo pasa de "ser tolerado" por Constantino en el Edicto de Milán (313), a ser la religión oficial del Imperio mediante el Edicto de Tesalónica (Teodosio, 380)
  2. Los principales pueblos invasores/federados son convertidos (los Visigodos al arrianismo por Ulfilas 310-388, los francos al catolicismo por la conversión de clodoveo en 496)
  3. El cristianismo traspasa las fronteras del antiguo imperio y se arraiga en lugares que nunca fueron romanizados: Germania en los s. IV y V, Irlanda en el s. V (de hecho actuó a su vez como foco de conversión de las Islas Británicas y el norte de Francia), Escandinavia en un lento proceso que va del siglo VIII al XIII (se cree que su conversión contribuyó a poner fin a la era de violencia vikinga), la conversión del Rus de Kiev en 988 culmina la labor que previamente había llevado a cabo Cirilo para atraer a la órbita cultural de Bizancio a los pueblos eslavos. 
Si bien es cierto que este ejemplo evidencia la continuidad del poder a través de la difusión de las creencias religiosas, tan importantes en el pasado, la vertiente lingüística del poder tuvo su reflejo en el uso del latín y el griego como lenguas francas en el ámbito del derecho y la ciencia durante los mil quinientos años siguientes a la caída oficial del Imperio de Occidente.

El segundo ejemplo que ilustra la idea de inercia histórica es la continuidad en la expansión del castellano en América durante los s. XIX y XX, una labor que, en contra de lo que pudiera pensarse, no se hallaba ni mucho menos culminada en el momento de la emancipación del continente. Es sin duda un caso de apisonadora que funciona sin maquinista, por pura inercia, emanando de las ciudades criollas al medio rural, y laminando multitud de lenguas autóctonas de las que hoy sólo perviven unas pocas como el quechua y el guaraní o el aimara (por desgracia, desde el punto de vista de la riqueza y diversidad cultural, pero también por fortuna para los hispano hablantes que podemos comunicarnos sin barreras de un extremo a otro del continente o en la web). 

Volviendo al presente, en alguna otra entrada he hecho referencia a la inquietud que provoca la pérdida de primacía de occidente entre los medios de comunicación, sobre todo anglosajones. Es verdad que la historia parece haber acelerado su ritmo desde el fin de la guerra fría, que los cambios se sucenden a mayor velocidad, y que el ascenso de las nuevas economías es apabullante. Sin duda la presente crisis supone el fin de una prolongada fase de estabilidad en la que el mundo desarrollado se limitaba a tres polos muy localizados (de mayor a menor PIB: Europa Occidental, Norteamérica, y Japón), y se va a producir (se ha producido ya), la entrada de nuevos actores en este club de privilegiados. Sin duda cuando se estudie historia en el futuro se hablará de un antes y un después de la crisis de 2008. Esto va a llevar a una competencia por los recursos del planeta entre los nuevos actores y las antiguas sociedades acomodadas: para que todos podamos comer de la misma tarta, los que hasta ahora se saciaban han de reducir su ración, que será distribuida entre más gente. Esto, que además responde a un principio de justicia difícilmente cuestionable, sin embargo es difícil de digerir para quienes éramos los más beneficiados por el antiguo sistema de poderes... más aún cuando los nuevos ricos carecen de nuestras superiores (y supuestas) virtudes morales: valores democráticos y preocupación por el medioambiente.

En lo que queda de siglo vamos a ser testigos (y quizá víctimas) del desenlace de varias dinámicas en marcha:

-El "excedente" de población. Caminamos hacia la aplicación de una economía restrictiva (economía de guerra, si se lleva al extremo) que ya está teniendo como consecuencia la pérdida de garantías sociales y la creación de una gran masa de población parada/no integrada en el sistema productivo en el primer mundo. A esto hay que sumar la continuación de la explosión demográfica en los países en desarrollo. Factores así suelen llevar la escalada de la conflictividad social al extremo de la guerra, (esta vez ni lo creo ni lo deseo, algo habremos aprendido de las pasadas guerras mundiales).

-La humanidad se enfrentará a crisis de recursos (agua, energía, suelo fértil) que sólo se resolveran aplicando soluciones políticas que exigirán un gran consenso entre naciones (no se puede basar todo en la varita mágica del desarrollo tecnologico).

En cualquier caso, para todos los escenarios contemplados (pesimista, tendencial, optimista), creo firmemente que, por una mera cuestión de inercia histórica, la lengua franca seguirá siendo la del Sistema Occidental que ahora se tambalea: el inglés.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Siglo XXI


Asistí a las dos charlas que dió José Luis Cordeiro este mes al respecto de los escenarios de futuro que se nos plantean, desde diversas perspectivas. El punto de vista geopolítico predominó en la segunda de ellas, pero la más fascinante, por tocar temas próximos a la ciencia ficción, me pareció la primera de estas charlas, celebrada en la EOI, y en la que expuso algunos de los avances científicos y técnicos que están por venir: las futuristas (y para más de uno inquietantes) ideas del transhumanismo y el desarrollo de la inteligencia artificial, la posibilidad de desprogramar el envejecimiento de nuestro ADN, o la futura aplicación de la eugenesia, con todos los dilemas morales que todo ello conlleva:
¿es deseable para la pervivencia medioambiental la inmortalidad de nuestra especie en un escenario de superpoblacion?, ¿es éticamente aceptable la segregación que se daría con la coexistencia de individuos seleccionados y no seleccionados?, en fin, como siempre, la ciencia va muy por delante de nuestra capacidad para resolver los problemas geopolíticos y sociales, a priori más sencillos que los técnicos, pero que no encuentran ni el consenso ni la voluntad política necesarios.

Para los interesados, dejo estos enlaces:

http://www.millennium-project.org

http://explorandoelfuturo.blogspot.com

http://www.transhumanism.org

http://www.singularity.com

domingo, 30 de octubre de 2011

Planificación vs. liberalismo

Estamos a finales del s. XIX, el Estado es débil, recauda pocos impuestos y por tanto es incapaz de emprender las grandes inversiones necesarias para el bien de los ciudadanos: obras hidraúlicas y nuevos ferrocarriles sobre todo (y no digamos servicios sociales... ese vacío lo llena parcialmente la iglesia). Se confía entonces en la iniciativa privada, pero la mano invisible actúa estúpidamente: se tienden cientos de km de vía hacia ninguna parte. Además, la obtención de concesiones se basa en tramas de corrupción que llegan a los estamentos más altos. El resultado de esta burbuja ferroviaria se plasma en un conjunto de redes inconexas y deficitarias que después de unas décadas han de ser rescatadas por el estado mediante la creación de Renfe en la posguerra.


100 años después, la burbuja inmobiliaria se basa en los mismos errores: el estado como agente pasivo que deja la generación de suelo urbano a la ciega y avariciosa mano invisible. Las competencias en urbanismo -en manos de las CCAA- se ejercen otorgando discrecionalmente aprobaciones a los planes generales y parciales de los municipios que son de su cuerda, sin coherencia con nada parecido a un instrumento de planificación territorial. Para mayor daño, los trámites de transformación del suelo son lentísimos, lo que alimenta el crecimiento de la burbuja por un efecto de inercia que lleva a valorar a precios de mercado sobrecalentado toda la nueva oferta que se estaba horneando, sin considerar la previsible saturación del mercado y menos aún el imprevisto desplome de la demanda por factores exógenos (el cisne negro de la crisis crediticia de 2008).

Así llegamos a los cientos de miles de viviendas construídas y vacías, y miles de hectáreas en urbanizaciones sin edificar, que pesan como un lastre insalvable en los balances de los bancos, remisos a actualizar la tasación de estos activos heredados de promotoras quebradas y de particulares desahuciados... porque esto les obligaría a tener que recapitalizarse en una cuantía 10 veces superior a la que el pasado miércoles dictó Europa.

¿Una historia inevitable, o el fruto de una irresponsable falta de control y de planificación?

Como decía Francisco Javier Ayala-Carcedo, es una falacia asegurar con resignación que las catástrofes naturales son inevitables e imprevisibles: efectivamente es imposible saber cuándo va a suceder un terremoto, o una inundación, pero las herramientas científicas nos permiten saber perfectamente dónde y con qué recurrencia pueden ocurrir, y cómo serían sus efectos.

Hoy pagamos las consecuencias de la falta de diversificación de la economía nacional, y parece que seguimos sin respuesta a la típica pregunta: España, ¿qué quieres ser de mayor?... saberlo, elegirlo, requiere reflexión, un objetivo, en definitiva, un plan impulsado por una voluntad política que brilla por su ausencia ahora que estamos en campaña.

No reclamo una economía dirigida como la que en los años del franquismo elaboraba planes quinquenales, trazaba polos de desarrollo y engordaba monstruos deficitarios bajo el amparo del INI, pero sí echo de menos incentivos a la economía productiva: apostar sobre todo por la industria cualificada creando el marco adecuado. Alrededor de la industria hay ingeniería, hay investigación, pero sobre todo hay exportación.

En los "buenos" tiempos había cosas muy chocantes desde mi punto de vista, y lanzo un par de ejemplos:

1/ Llevábamos 15 años ejecutando más obra que muchas de las grandes economías, y todo ello mediante maquinaria Komatsu, Liebherr, Caterpillar... no habíamos sido capaces de desarrollar una tecnología propia en tuneladoras y sin embargo llegamos a ser el país donde mayor número de ellas estaban siendo empleadas simultáneamente (japonesas, por supuesto).
2/ En 2008 llegué a participar en un concurso basado en construir viviendas en los terrenos de una factoría de motores navales en Manisses, las máquinas habían sido vendidas a Corea, y los trabajadores... ¿os acordáis de "Los lunes al sol"?.

Como ejempo positivo fijémonos en una cifra muy elocuente: Navarra y País Vasco, donde las políticas públicas de vivienda paliaron el efecto de la burbuja, gracias a contar con unas economías industriales netamente exportadoras tienen hoy un desempleo del 13%, mientras en otras regiones se llega al 29%.

Para salir de ésta ni siquiera hay que ser genialmente innovadores, basta con fijarse en los modelos económicos que en otros sitios ya funcionan, y evitar la tentación de tropezar de nuevo en la quimera de la rentabilidad rápida sin base sólida.

miércoles, 19 de octubre de 2011

Paisajes Urbanos




Aprovecho las chocantes imágenes del Prix Pictet (http://www.prixpictet.com/ hasta enero en el Botánico de Madrid), para señalar cómo podemos los profesionales del urbanismo mejorar la escena urbana desde sus primeras fases de gestación. Para lograrlo son fundamentales al menos tres cosas:
-Un buen proyecto de urbanización.
-Disponibilidad presupuestaria.
-Convencer al cliente (promotor) de que ejecutando un buen urbanismo se genera un mejor producto final (ya que un aspecto positivo de la crisis es que ya no se va a vender cualquier cosa).

... y generalmente sólo controlamos totalmente la primera, así que, dentro de lo que está en nuestra mano, veamos qué buenas prácticas podemos aplicar al "hacer ciudad":

1/El estudio de la topografía y de los movimientos de tierras no debe limitar la intervención a la caja de viario, sino que se tendría que extender el rasanteo a las parcelas colindantes para evitar parcelas colgadas contenidas por muros. En Madrid esta mala práctica la encontramos en calles tan significativas como Herrera Oria o Silvano, el adjetivo "cutre" se queda corto. Para más inri la dimensión de la acera es ridícula en ambos casos, y por tanto la separación a calzada hace inexplicable que estos unifamiliares se hayan vendido... pero claro, es que antes todo se vendía:







2/Dada la tendencia a la "bunkerizacion" del promotor y del usuario español, tendríamos que evitar hacer colindar parcelas residenciales (o de cualquier otro uso) directamente con zona verde, porque el resultado es una trasera sucia rematada con muro grafitero (no soy antigrafitero, que viva Banksy, pero no es éste el mejor lugar).




3/Hay que resolver las interferencias de las infraestructuras preexistentes con el crecimiento de la ciudad, afortunadamente esto ya está regulado, pero sin embargo persisten ejemplos de museo de los horrores:













4/Las nuevas instalaciones deben integrarse lo mejor posible, aquí vemos el contraste entre una antigua subestación eléctrica (c/Sinesio Delgado), y una nueva, compacta y con envolvente (Barajas):






















Por último hablemos brevemente de la célula mínima de la ciudad, los edificios:

Problema nº1: las ordenanzas hacen ciudad, de ellas depende en gran medida la escena urbana, y sin embargo no les prestamos mayor atención al redactar Planes Parciales o Generales, parece que las metemos de relleno ¿¿??. Posteriormente el incumplimiento de las ordenanzas de estética, y la forma en que los vecinos atentan contra las fachadas, rompiendo la homogeneidad inicial, queda impune. Transcurridos pocos años, cada uno ha hecho de su capa un sayo, (que viva el individualismo), a costa de manchar la imagen de nuestras ciudades. Faltan vigilancia y más sanciones... con el agravante de que la administración nunca actúa de oficio.



Problema nº2: ya puertas adentro nos encontramos con la aburrida homogeneidad del producto inmobiliario en España, en el que sobre todo se valoran la ubicación y cuatro acabados superficiales, sin darse una diferenciación por tamaños o distribuciones originales. Las mismas puertas de 70 cm, los mismos pasillos de 90cm, las mismas cocinas alargadas y mínimas en un piso de VPP que en uno anunciado como "de lujo" ¿¿¿???

Dejo cosas en el tintero, hay muchos otros elementos que afean nuestras ciudades: los solares sin uso durante años, circundados por vallas publicitarias (solares por cierto en la mayoría de los casos municipales...  hay miedo a ajardinarlos o implantar huertos de manera provisional, porque a ver cómo se revierte esa situación para edificar un equipamiento, pasado un tiempo), o las zonas terrizas, en un país en el que la vegetación no logra tapar la porquería, como ocurre allende los Pirineos.

En definitiva, además del factor estético hay otros muchos aspectos (funcionales) que trataré de tocar en posteriores entradas (movilidad, metabolismo urbano, etc), en cualquier caso, resaltar los problemas allá donde miremos es el primer paso para lograr que mejoren las cosas.

Adiós

España pierde población, por primera vez se van más extranjeros de los que llegan... pero se van siendo menos extranjeros que cuando llegaron: se llevarán recuerdos de Zaragoza, Denia, Sabadell, Málaga o Vigo a Paraguay, Ecuador, Rumanía o Paquistán.

http://www.youtube.com/watch?v=5T7llkFRpN0&sns=em

Grandes estados han crecido gracias a la inmigración, EEUU, Argentina o Australia se llenaron de gente en busca de una vida mejor. Hoy España ha dejado de ser un buen destino, claro que, ¿cómo va a serlo, si para muchos de nosotros se ha vuelto difícil mantener el nivel de vida de la generación anterior?.


Recuerdo que hace cinco años (tan poco tiempo y tan distinto todo) pasaron por mi empresa compañeros italianos, colombianos... gente muy cualificada que venía a España porque en sus países no tenía trabajo y, cándido, yo creía que algo así no podría llegar a ocurrir aquí. Hoy esto mismo, el doliente "sobras, no hay lugar en tu país para tí" ha llegado arquitectos e ingenieros. La ida y la vuelta, dos caras de una moneda que asciende y baja, lanzada por la misma mano: quienes desde aquí regresan a su país tendrán el amargor del que ha emprendido una aventura que no acaba en éxito, y el consuelo de volver a sus raíces. Y, quizá compartiendo avión, los españoles que cogen por primera vez el pasaporte afrontan la incertidumbre de cómo les irá en su nuevo lugar, y de cómo sobrellevarán el desarraigo.
En esta sentido el punto positivo lo ponen los protagonistas "felices de la vida" del programa Españoles por el mundo ...a veces hasta me digo, ¿será propaganda gubernamental, o de verdad puede ser tan estupenda Cracovia?.

sábado, 15 de octubre de 2011

Psicología colectiva

Acabamos de ver "El discurso del rey" (llevamos cierto retraso con la cartelera), y me he acordado de una señora inglesa que conocí en un viaje a Egipto, para mí el primero y único, y para ella el enésimo: tenía tantos años que las primeras veces que estuvo allí el país todavía era protectorado británico. Me encanta recoger historias de la gente mayor, y me he acordado de ella porque entonces le pregunté por el fiestón de mayo de 1945: dijo que el día de la victoria fue uno de los más alegres de su vida.










Venimos al mundo vacíos de conocimiento y experiencias: sólo hardware e instinto. Si permaneciésemos aislados no llegaríamos muy lejos... el 99% quizá incapaces de inventar la silla o el botijo, pero afortunadamente poco a poco se va instalando en nosotros el software que nos aupa sobre hombros de gigantes: primero el lenguaje (maravilloso invento que hace que el conocimiento no muera con cada individuo), luego la cultura, los "memes": ese acervo de mil caras que se transmite de una generación a otra en paralelo a los genes, según describe Richard Dawkins en El Gen Egoísta.
Y al mismo tiempo que adquirimos toda esa cultura común a nuestra sociedad, nos impregnamos también con los sentimientos y el estado de ánimo colectivos, cambiantes con cada generación: la autoconfianza que te podía dar ser ciudadano británico en 1900, o norteamericano en 1990, la ilusión de los españoles en 1978, o de italianos y alemanes en el s XIX, recién creadas sus naciones. Es estupendo que las personas compartan una alegría común a todos ellos (y ojalá sucediera más a menudo sobrepasando el ámbito de un país). Quizá el momento de comunión del que haya participado más gente sea el de ver a Armstrong pisar la luna en Julio de 1969, salvo para algún que otro soviético, imagino que aquello fue un chute de optimismo universal.
Por el contrario, aquel día de 1939 en que Jorge VI dió su discurso supuso una congoja terrible para tantos ciudadanos que tuvieron la sospecha o la certeza de que la guerra acabaría segando la vida de alguien querido, y quizá sometiendo a su país. Hoy vivimos un momento no tan dramático como aquél, pero también bastante negativo. El pesimismo es el factor común de las noticias, es toda una puñeta bastante molesta que espero haya pasado cuando mi hija empiece a ser consciente... ojalá en unos años hayamos mejorado la situación socioeconómica entre todos, y así los que vienen detrás tengan algo que agradecernos, y no sólo reproches por haber dejado el planeta hecho una mierda.

domingo, 9 de octubre de 2011

Otros mundos

Como un niño en una juguetería, voy saltando de estante en estante... y entre los bandazos que pego de uno a otro asunto de los que atraen mi curiosidad, hoy vuelvo a la astronomía recordando una pregunta que me entretuvo un tiempo hace muchísimos años: ¿cómo será la apariencia de otros planetas?. Me refiero a planetas rocosos, como la Tierra, claro (es absurdo preguntarse por el aspecto "a ras de suelo" de planetas gaseosos como Júpiter o Neptuno, pues no tienen superficie sólida, y en su atmósfera no se percibe más que una espesa niebla que no logran romper los tenues rayos del Sol, tan lejano allí).

Seguro que os habéis preguntado alguna vez cómo serían los paisajes más llamativos en otros planetas extrasolares habitables por nosotros (venga, sacad ese pequeño trekkie que lleváis dentro). Pasemos de puntillas por otros componentes de aquello que llamamos "paisaje" (luz, color) y vamos a centrarnos en la orografía, ¿cómo se crea?.

El primer día de clase que nos hablan de geomorfología (capítulo 1, lección 1,página 1) nos cuentan que los elementos naturales generadores de la variedad de paisaje son: 1) la actividad geológica (sin una corteza flotando sobre un manto fundido hay poco de qué hablar en cuanto a orogenia, así que nuestro candidato no debería estar geológicamente "muerto"), 2) el clima (gracias a la última glaciación tenemos los valles alpinos y fiordos más maravillosos, la erosión es fundamental), y por último 3) los impactos de meteorítos (cuya huella en la tierra es borrada enseguida por un manto de vida y por la acción del clima, y sin embargo no hay más que mirar a la luna para apreciar su importancia).

Bien, una vez creadas las cordilleras, cañones, cortados y acantilados, ¿qué hace que lleguen a ser más o menos abruptos, y que duren más o menos tiempo?. De entrada cabría pensar que cuanto más grande sea un planeta, nos podrá ofrecer paisajes más espectaculares, y sin embargo seguramente* sea justo al contrario, porque un planeta mayor tendrá una gravedad también más fuerte, volviendo las grandes estructuras montañosas inestables, y haciendo más tendidos los taludes de las montañas y de las cuencas y cárcavas, aplanando en general toda su topografía. Nos encontramos además con otro factor que resta espectacularidad a un planeta gigante: a mayor gravedad, habrá también una atmósfera más densa, lo que a su vez haría más turbio el aire y nuestra percepción sería mucho peor... como lo es en el agua, donde rara vez la visibilidad supera unos pocos metros.

*No obstante por otro lado, la erosión será también más intensa en un gran planeta, pues la lluvia alcanzará mayor velocidad límite al caer... y la misma duda cabe respecto a la claridad del aire, ¿qué influye más, la densidad de la atmósfera o la atracción de la gravedad sobre las partículas finas?


En fin, mañana es lunes y hay que madrugar, lo dejo aquí, que me he enrollado demasiado para contar al fin y al cabo que, si queremos pensar en paisajes realmente "fotogénicos", seguramente debemos imaginarlos más en pequeños hermanos tipo Marte que en los enormes planetas rocosos que se están encontrando como champiñones (no porque abunden más que los pequeños, sino porque son más fáciles de detectar).

Ah, y ahí van unos enlace interesantes: http://www.psi.edu/pgwg/
http://www.espacial.org/planetarias/astrobiologia/planetas_habitables.htm

jueves, 30 de junio de 2011

Ciudad crocanti

Cuatro días en Budapest, una ciudad fantástica para quien, como yo, sea un fan de las ruinas. Dos millones de habitantes en 1900, y por tanto un centro histórico enorme, inabarcable en un par de días. La misma sensación de (vetusta) enormidad que en San Petersburgo. Tras esta ebullición constructora, unas cuantas décadas de semiabandono, y los mordiscos del tiempo dejan al descubierto cómo la arquitectura de entonces se basaba en la mayoría de los casos en recubrir una mole de ladrillo tosco con adornos de estuco... del mismo modo que el chocolate del helado crocanti recubre una masa uniforme de nata.


Cuando Madrid era una ciudad bastante provinciana, capital de un país pobre, estas dos ciudades europeas jugaban en una liga superior, la liga de los ricos de entonces, junto con Buenos Aires, Londres, Berlín, Nueva York, pero sobre todo, y por encima de todas, París, un espejo en el que parece que se miraba la segunda capital del Imperio Austrohúngaro (curioso entonces, que a los pocos años acabasen matándose entre sí en la Primera Masacre Mundial).


Bueno, que me ha encantado poder conocer, pasear y disfrutar (sobre todo en Pest) con mi chica, me alegro de no haber ido antes :-)

lunes, 20 de junio de 2011

"mierda de violencia, híjole"

12.000 muertes violentas al año… un promedio de más de 30 cada día, leo con terrible pena lo que ocurre en Méjico. Todos nosotros, imagino, sentimos especial cariño por los países de Hispanoamérica. Yo en concreto tengo un gran afecto por Argentina, Chile y Méjico; aunque sólo he estado en el primero de ellos, y admiro muchas otras cosas de los demás: el pacifismo de Costa Rica y su respeto por la naturaleza, el fomento de la música clásica que hace Venezuela, la alegría vital de los cubanos… y, aunque no me gustan generalizar ni para bien ni para mal, los pocos colombianos que he conocido son encantadores.
Casi todos están celebrando el segundo centenario de su independencia, unos festejos que se alargarán hasta 2025, y, tras estos 200 años, creo que siguen siendo más las cosas que nos unen (buenas y malas) que las que nos separan: historias paralelas, amor por el arte, por las músicas, pereza (que no desdén) hacia la ciencia y la técnica (pasaron los siglos y nunca llegó el “Teorema de Martínez”, “la demostración de Montoya”, “el ingenio de Gálvez”), las dictaduras de lo cutre, los corralitos económicos...y, mientras, olvidamos que esta España que se creía en la cima de la civilización hace cuatro años, quizá llegó hasta ahí porque al fin y al cabo Europa no se iba a permitir tener su patio trasero desordenado. De haberse ubicado este reino en algún lugar indeterminado del Cono Sur, (como más de un estadounidense cree, según afirman ciertas encuestas), el 23F quizá nos habría aguado la fiesta, quizá devaluar la peseta nos hubiera arrastrado a inflaciones de dos dígitos en los ochenta… o probablemente iríamos todos con un revólver en la guantera.
Cierto, España también era así en los momentos previos a la separación de nuestros caminos: un país de hombres embozados en capas y alas anchas de sombrero, navaja en mano. Por ejemplo, sorprende leer en una biografía de Carlos III que normalmente el carruaje del rey ilustrado era precedido por uno 20 lacayos que apartaban a transeúntes y mendigos a bastonazos para despejar el camino ¿¿¿???.
Y sin embargo, es en la erradicación de la violencia probablemente el aspecto en el que más hemos divergido. Por eso impactan más (y duelen) las noticias de reyertas entre narcos, que a uno siempre le traen a la cabeza escenas de Ciudad de Dios.

Personalmente, descarto vivir o visitar un país o ciudad en el que no sea recomendable ir caminando a los sitios, o conducir por carreteras poco transitadas; seguramente seré un blandito a los ojos del supermachote Arturo Pérez Reverte… pero, si te repugna la violencia cono a mí, te pondrás muy fácilmente en el lugar de los miles de damnificados de la crueldad latente. Les compadezco, y admiro aún más el valor de, por ejemplo, esas mujeres que se prestan voluntarias para ser (efímeramente) jefes de policía ante la espantada de todos los varones de la ciudad. Un ejempo de cómo de entre el horror siempre surgen sorprendentemente historias de valentía, como las de los concejales del PP y PSOE en el País Vasco, o como las de quienes ayudaron a los perseguidos por los totalitarismos en el sXX. Me gustan estas historias, pero me gustará aún más el día que no nos lleguen ya este tipo de noticias, porque ya nadie crezca con una pistola a mano.

sábado, 11 de junio de 2011

Arquitectura orgánica

...preparando una oferta me encuentro en el pliego la siguiente perla: "se primarán los procesos constructivos industrializados y estandarizados con bajo requerimiento de mano de obra", bien es cierto que se trata de un pliego para obras de urbanización, pero esta misma premisa (de la mano del racionalismo) aplicada a la edificación es -como decía hace tiempo en la entrada Vintage- lo que acabó con la artesanía hace ya casi un siglo.

Bueno, ahí va un collage tipo Marta Murillo... siempre nos quedará poder disfrutar de las obras de arte del pasado, "con alto requerimiento de mano de obra especializada... y más requerimiento aún de horas de esfuerzo en su diseño".

Las que elijo hoy -algo sobrecargadas, pero maravillosas- tienen más curvas que Giselle Bündchen. Para los amantes de la línea recta y de la construcción barata que vino después, recomiendo la exposición del Caixa Fórum "Construir la Revolución, arte y arquitectura en Rusia 1915-1935", a mí me ha encantado (también por el estado de abandono y decadencia de muchos de los edificios, uno es así de raro).

lunes, 30 de mayo de 2011

La pequeñez del hombre

"La Tierra es un punto azul pálido casi perdido en un inmenso mar de estrellas"-Carl Sagan

Pongamos Space Oddity de Bowie de fondo y dejemos por un día la política para dar un paseo por la ciencia, porque además resulta que homenaje a Asimov al final lo ha leído bastante gente (aunque como en casi todas las entradas, sin feedback… ¿hay alguien ahí? :-).

En fin, ahí va un segundo homenaje, esta vez a Carl Sagan y a toda la buena ciencia ficción, con una pequeña crítica de partida: llevan toda la vida engañándonos. ¿Y cuál es la mentira?... pues ni más ni menos que la posibilidad de los viajes interestelares.
La chispa la prendió Julio Verne, pero la bola creció hasta irse de madre durante la guerra fría y la carrera espacial URSS-EEUU, con el clímax en los años 70 tras las misiones Apolo. En realidad, aunque el asunto esté hoy de capa caída, los chavales de treinta y tantos y más hemos crecido con ello: ya en los 80 el mejor regalo que podían hacerme era una nave Tente con sus astronautas en miniatura y el anagrama de la Nasa en el alerón (aún recuerdo a mis padres dándome la caja, así, sin cumpleaños ni nada de por medio).



Me parece fascinante (y entrañable) toda la iconografía de la ficción espacial... desde el Flash Gordon art deco años 30/40/50, a Dune o Star Trek (seguramente la más científica de todas las sagas), pasando por el western espacial de Star Wars, o la reinterpretación que hizo Asimov de la caída del Imperio Romano en la serie Fundación. Por su parte la rivalidad de los actores de la guerra fría no se quedó atrás alimentando esta hoguera, con la propaganda épica soviética en torno a la carrera espacial, no dejéis de echar un vistazo al link: http://www.yuriesfera.net/recursos/carteles/



Con todas estas historias soñaba despierto en mis años gafapastosos, y de una suerte de paranoia similar se contagiaron todos los seguidores del fenómeno UFO (a todo esto, ¿no es increíble que una cadena pública mantenga los programas de Iker Jiménez y de Miguel Blanco?)… para ellos siempre he tenido dos preguntas: ¿cómo narices explican la influencia de las modas estéticas terrestres sobre los extraterrestres? (ved la evolución de “platillo volante años 50” a “platillo volante años 90”), y, otra muy buena: los dos seres más inteligentes sin salir de nuestro planeta tierra son tan diferentes como un hombre y un delfín, ¿cómo explicar la convergencia evolutiva de dos individuos de planetas diferentes como el Dr. Spoke e Ibarretxe?, o, dicho de otro modo: vaya casualidad que los monigotes alienígenas del caso Roswell tengan justo dos ojitos, una nariz y una boca, dos manitas y 10 deditos… ¿no será que nos creemos el punto final de cualquier forma de evolución?.

Pero he divagado, me calzo el jersey de cuello alto, trato de modular la voz tan fantásticamente como José María del Río, y volvamos a centrarnos en por qué no podemos cambiar de Sol. Para verlo vayamos a los numerajos:

SOBRE LA ENORMIDAD DEL ESPACIO
  • Distancia Tierra-Luna: menos de 400.000 km, unos 30 diámetros de la tierra, poco más de un segundo-luz… no es por quitarles mérito a Von Braun y compañía, pero nuestro satélite está realmente cerca, tanto, que el sistema tierra-luna queda empequeñecido en relación con el propio sol, cuyo diámetro es de 1.400.000 km, lo dibujo a escala:

  • Distancia Sol-Tierra: unos 150·millones de km, esta distancia se ha tomado como Unidad Astronómica (UA), unos 8 minutos-luz. Reduciendo el Sol al tamaño de una esfera de 1m de Ø, la Tierra sería una canica de Ø1cm ubicada a 100m, y júpiter una pelota de Ø10cm a 500m de distancia... si en el parque del Planetario hicieran esta representación del sistema solar a escala nos daríamos cuenta de lo vacío que en realidad está el espacio, mucho más de lo que muestran las ilustraciones de los libros de texto con los planetas alineados tan juntitos :-)
  • Distancia a las “afueras” del sistema solar: cinturón de Kuiper, 100 UA, o 14 horas-luz ...10km en nuestro modelo a escala (veo que no cabe en el Tierno Galván).
  • Distancia a la estrella más cercana: Próxima Centauri, 4 años luz.
  • Distancia al planeta rocoso más próximo detectado: CoRoT-7b, 500 años luz
  • Diámetro de la galaxia: 100.000 años luz.
Si a estas magnitudes contraponemos la velocidad del objeto más veloz construido por el hombre (sondas Voyager) que es de 3,6 UAs/año, es decir 0,000570776 la velocidad de la luz, (fueron lanzadas a finales de los años 70 y han alcanzado recientemente el cinturón de Kuiper), nos damos cuenta de que somos un caracol tratando de llegar de Lisboa a Pekín...
Suponiendo que pudiésemos multiplicar por 100 la velocidad de las Voyager, tardaríamos 700 años en llegar a próxima centauri-algo que no tiene mucho interés por tratarse de una enana roja- y 87.600 años en llegar al citado CoRoT-7b. Los números hablan por sí solos ¿no?, a pesar de eso soñar es gratis, y la imaginación de los escritores ha creado el salto al hiperespacio, los viajes a través de agujeros de gusano, o la inmortalidad de los cosmonautas…al fin y al cabo el envejecimiento está programado en nuestro ADN, no será tan difícil desprogramarlo.


Por último, como decía mi profesor de ciencias naturales, “vivimos sobre la nata de un tazón de leche caliente”, la corteza de la tierra tiene entre 10 y 70 km: mira en una esfera terrestre la distancia entre Madrid y Toledo (+o -1mm, dependiendo de tu esfera) y pincha en vertical ese espesor ¡glups!, ya has encontrado el magma.

En cuanto a la tenuidad de la atmósfera respirable: su espesor de unos 12km es, por tanto, respecto a esa esfera terrestre que tienes de sobremesa, como si la envolvieras con film transparente de cocina...¿a que vale la pena ir en bici a los sitios para cuidar el frágil equilibrio del (poco) aire de que disponemos?

Aunque Sagan no lo dijera tan explícitamente, (era un optimista nato), dejar volar la imaginación para identificar nuevos hogares nos debería llevar a pensar en colonizar el Sáhara, Siberia.. o Venus, la Luna, Marte, pero no a salir de nuestro sistema (incluso los intentos de comunicación se topan también con el corsé de la velocidad de la luz, como el mensaje de Arrecibo de 1974, que tardará 25.000 años en llegar al cúmulo de Hércules).
En definitiva, acabaré con moraleja, como las historias del repelente Webster: estamos atrapados en este planeta, más vale que lo cuidemos, porque como mucho podremos salir a dar un paseo por el sistema solar, siempre que decidamos que vale la pena, o abrir bien las orejas en busca de indicios de otras civilizaciones, pero seguramente el ser humano nunca pondrá el pie más allá de nuestra roca flotante... que ya bastante tenemos con retrasar nuestra autodestrucción.