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sábado, 19 de febrero de 2022

¿Cuál fue la primera ciudad de la historia? revisando el concepto de civilización

 

Desde un punto de vista incluso etimológico el concepto de civilización está ligado al de ciudad. Pero, ¿es la civilización -entendida como la sofisticación en cultura, ciencia y tecnología, economía, arte, etc.- el resultado del hecho urbano, cuya la concentración de población favorece el aumento de interacciones y así el intercambio de conocimiento entre un mayor número de personas? o, por el contrario, ¿es la ciudad fruto del avance civilizatorio?

Se suelen identificar una cadena de acontecimientos que provocaron el tránsito de una sociedad paleolitica -nómada y homogénea, en la que todos los individuos se dedicaban a las actividades de caza y recolección ayudados por perros, el primer animal domesticado- hacia una sociedad neolítica fijada al terreno y de complejidad creciente en sus actividades, alcanzándose con ello el hito de creación de los primeros poblados. 



El proceso que llevó a los primeros asentamientos humanos, según los ha interpretado el materialismo histórico -desde Marx a Harari- siguió una secuencia de innovaciones que puede sintetizarse en los siguientes hitos: 

  • Nacimiento de la agricultura por la domesticación de los primeros animales y plantas: ya no es necesario perseguir rebaños, buscar cereales y frutos silvestres
  • Permanencia en el mismo territorio para trabajar y vigilar cultivos y ganado primeros edificios residenciales.
  • Primeras instalaciones para almacenar y custodiar los excedentes de producción edificios agrícolas (graneros) y ganaderos (corrales)
  • Especialización de las actividades, necesidad de nuevos utensilios, nacimiento de la artesanía, y diversificación de la economía
  • Estratificación de la sociedad, ruptura de la igualdad paleolítca, y acumulación de riqueza en base a los excedentes de producción agrícola y artesana
  • Nacimiento de unas élites alrededor de la administración de estos excedentes: gobernantes, clase religiosa, clase militar primeros edificios religiosos (templos) y administrativos (palacios gubernamentales, tribunales)
  •  Infraestructuras militares para proteger los excedentes (cercas, murallas, fortalezas, cuarteles)  
  • Nacimiento de la metalurgia y extensión de las redes comerciales: las exploraciones y la navegación son promovidas por la búsqueda de minerales a cambio de manufacturas.

Este proceso de transición del paleolítico al neolítico se dio en al menos 7 focos en distintos lugares y  momentos del pasado, irradiándose desde estos focos al resto del planeta en diversas oleadas globalizadoras que extendieron el concepto de ciudad a casi todo el mundo, (pero en cuyos márgenes pervivieron sociedades nómadas, incluso hasta nuestros días).

 



Así, los primeros poblados agrícolas de unas pocas decenas de familias fueron creciendo hasta conformar las primeras ciudades: 

  • Jericó, actual Palestina (10.000 AP*)
  • Uruk, actual Irak (7.300 AP*) 
  • Ur, Irak (7.000 AP*) 
  • Biblos, actual Líbano (7.000 AP*)
  • Luxor, actual Egipto (5.200 AP*)
  • Argos, actual Grecia (4.000 AP*) 
  • Alepo, actual Siria (3.800 AP*)

*Las fechas son aproximadas, ante el difícil consenso sobre las características que permiten hablar de ciudad y no ya de poblado (superficie, habitantes, infraestructuras, complejidad de su organización, o influencia sobre su entorno). 

Lo que me ha llevado a escribir este artículo -siempre escribo para ordenar ideas y dejar registro de las referencias- es saber que dos restos arqueológicos de mayor antigüedad que los listados anteriormente en el sur de la actual Turquía están vinculados a sociedades que aún no basaban del todo su economía en la agricultura y la ganadería -o estaban justo comenzando a hacerlo- a pesar de lo cual acometieron la construcción de las primeras estructuras fijadas a un territorio, abandonando con ello la itinerancia constante. ¿Implica esto que la ciudad precede a la agricultura, como opinaba Jane Jacobs en contra del consenso mayoritario? 

  • El templo de Göbekli Tepe (11.000 AP) implica la existencia de una élite religiosa que planificaría obras complejas y tendría influencia para conseguir destinar recursos comunitarios a su construcción, todo ello en el seno de una sociedad de cazadores y recolectores. 



  • El poblado de Çatalhöyük, cuyos habitantes comenzaban a controlar la agricultura, aunque complementando sus aportes alimenticios con las actividades de caza y recolección en una fase de transición (mesolítico). Este último es realmente fascinante, pues el poblado lo conforman un conjunto de viviendas mútuamente adosadas, sin calles entre ellas que permitiesen la circulación. Los desplazamientos se hacían de cubierta a cubierta, siendo las azoteas una especie de espacio común en el que se situaban los accesos a cada vivienda. Accesos que se hacían por escaleras de mano. Esto último es realmente sorprendente, pues condiciona el acceso a niños y ancianos  
 


Documentalium: Catalhoyuk, la primera ciudad de la historia

 

Repondiendo a la pregunta del título: a falta de nuevos hallazgos, Çatalhöyük sería el primer asentamiento urbano conocido, y, a diferencia de las ciudades posteriores, se trata de una ciudad igualitaria en la que no había grandes diferencias entre sus aproximadamente 7.000 habitantes, carente de templos y sin signos de la especialización social que sí se percibe en ciudades posteriores.  

Tenemos por tanto un templo sin ciudad ni agricultura en Göbekli Tepe, y una ciudad sin templos y con una agricultura aún incipiente en Çatalhöyük, por lo que la pregunta de si la ciudad precede a la civilización, o viceversa, queda aún abierta.

 

jueves, 20 de agosto de 2020

Internacionalismo a principios del siglo XXI

Para que este espacio no envejezca mal no suelo escribir sobre la actualidad (fenómenos de onda corta), pero todavía en agosto de 2020 no sabemos si la COVID-19 lo es, o si, por el contrario, sus consecuencias pasarán a los libros de historia con mayor protagonismo que los de otras coyunturas similares (pandemia de 1918-20, sin ir más lejos). 

De lo que sí estoy convencido es de que esta crisis poliédrica (sanitaria en primer lugar, pero también económica, social, educativa, etc.) podría haberse afrontado mejor con una perspectiva global. Es un gran contraste que en el plano científico sí se dé un espírtitu de colaboración y transparencia a nivel internacional (y menos mal), mientras que en el plano político-gubernamental esta compartición de conocimiento no se traduce en unos protocolos de gestión coherentes y de eficacia medible y contrastada... al menos lo que los ciudadanos percibimos es que se improvisa y se inventa n veces la rueda de forma descoordinada, y esto sucede de un país a otro, e incluso de una región autónoma a la vecina. El único punto positivo que veo es que esta diversidad de "soluciones" locales puede servir para identificar las medidas más eficaces por el método de prueba y error (a costa de quienes ejerzan -o ejerzamos- de conejillos de indias en los experimentos fallidos).

Evidentemente la coordinación internacional es imprescindible también para encarar el mayor reto de onda larga al que nos enfrentamos: el calentamiento global, y resulta sumamente frustrante que actores tan relevantes como EEUU rompieran hace tiempo el consenso. Todo ello nos lleva a reflexionar sobre la mala salud que el internacionalismo demuestra en nuestra época. Sería algo muy decepcionante para sus pioneros, si pudiéramos resucitarles y contarles cómo es el mundo a principios del siglo XXI. Estoy pensando en una serie de personas concretas cuya intención me provoca sopresa en algunos casos, y admiración en todos. Por orden cronológico, antes de la Segunda Guerra Mundial tuvimos a: 

La propuesta de Rosika Schwimmer fue el germen de una entidad que pervive aún hoy en día, el Movimiento Federalista Mundial: tras la Segunda Guerra Mundial el mundo se hallaba conmocionado, deseoso de romper con la etapa anterior marcada por el nacionalismo que había derivado en tantos horrores. Además, se percibía que entidades como la Sociedad de Naciones habían fallado en su principal misión: arbitrar para evitar un nuevo conclicto de escala mundial, lastrada desde su origen por la falta de involucración de EEUU.

 

En ese Zeitgeist favorable al internacionalismo, a punto de terminar el conflicto mundial con broche nuclear y arrancando el nuevo pulso de la guerra fría, es cuando se establecen tres grandes logros de coordinación supranacional:

  • El orden económico diseñado en Bretton Woods mediante el pulso conceptual entre White y Keynes. En tanto el británico abogaba por una moneda mundial, el bancor (no se trataba de  una moneda en manos de los ciudadanos, sino que regiría los intercambios internacionales al modo en el que el ECU sirvió de instrumento para las exportaciones e importanciones dentro de la CEE antes de la entrada en vigor del Euro), su interlocutor estadounidense desestimó la idea -quería poner fin al periodo de hegemonía británica- para consolidar al dólar estadounidense como moneda de reserva intercambiable por oro (hasta 1972). Completaban el diseño de este nuevo orden sus brazos ejecutivos: el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (ambos en 1945), y la organización mundial del comercio (hubo que esperar a 1995). Sin duda fue un orden económico dictado por el orbe anglosajón vencededor en el conflicto -la Unión Soviética quedaba fuera, aunque en concreto White era admirador de su sistema de planificación centralizada, al igual que otros expertos en aquel momento- pero que dio pie a una prosperidad sostenida que transcendió fronteras durante las siguientes décadas. 
  • La creación de Naciones Unidas, a menudo criticada por múltiples motivos, pero cuyo balance global es sin duda positivo como foro de debate internacional y como simulacro para probar las dificultades de consenso a las que se enfrentaría un hipotético gobierno mundial. Vinculada a este hito cabe citar a Eleanor Roosevelt como coordinadora de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948).
  • La CECA, germen de la actual Unión Europea y -tras el Plan Marshall- el mayor ejemplo de solidaridad entre naciones que haya visto la historia, por muchas críticas que afronte desde 2008 hasta hoy. No se puede atribuir la idea a una sola persona sino a un conjunto de actores relevantes en la posguerra, en todo caso destacarían Schuman y Adenauer como arquitectos del eje cooperativo franco-alemán que hasta hoy conforma el cimiento de la UE.

Hecho el repaso de las ideas internacionalistas pasadas y de sus logros parciales, debemos mencionar el principal factor por el que pensar en un gobierno global es extremadamente utópico: a mi modo de ver es la desigualdad económica la que hace imposible alinear incentivos entre países para lograr una mayor cohesión, de igual modo que la diferente riqueza entre regiones de un mismo país es la que crea las mayores tensiones secesionistas. Y a su vez, será muy difícil acabar con la pobreza sin una coordinación internacional y en un contexto fundamentalmente competitivo, por lo que nos hallamos atrapados en un círculo vicioso.

Sobre la desigualdad y sus causas hay muchísima literatura, personalmente sólo me atrevo a recomendar los tres principales libros que he leído al respecto: 

  • Los que tienen y los que no tienen, de Branko Milanovic, libro del que ya hablé en su día.
  • Sociedades Comparadas, de Jared Diamond, que en su diagnóstico, alineado con el determinismo medioambiental, apunta al contexto geográfico como principal origen del desigual desarrollo de los países.
  • Por qué fracasan los países, de los profesores del MIT Daron Acemoglu y James A. Robinson, que señalan a los factores organizativos e institucionales como los elementos clave de la prosperidad. Según su tesis son las instituciones políticas inclusivas las que llevan a consolidar instituciones económicas inclusivas y a fomentar en última instancia la innovación tecnológica y la destrucción creativa (que sitúan como consecuencias, y no como causas del desarrollo). En este sentido la educación universal actúa como el mejor nivelador de oportunidades, como motor del ascensor social que finalmente desbanca a las oligarquías que se aprovechan de las instituciones económicas extractivas. Desde mi punto de vista es un gran libro, pero parcial y quizá simplista, pues explica fenómenos muy complejos de manera machacona a partir de estos sencillos elementos, recorriendo multitud de ejemplos a lo largo de la historia. Personalmente creo que acierta en muchos puntos, pero no debería descartar factores del determinismo ambiental para explicar la riqueza y su desigual distribución: fertilidad de un territorio en la etapa de economía agrícola, acceso a recursos en la etapa industrial, facilidad de las comunicaciones en la etapa de economía de servicios, o, en todas esas etapas, apertura a la innovación del marco cultural imperante, y fomento del pensamiento crítico y experimental. 
 

 Me gustaría cerrar con una nota optimista, y la encuentro en los dos sentidos temporales:

  • Desde el pasado: si pudiéramos hacerles ver a los pioneros del internacionalismo en qué punto nos encontramos en 2020 seguramente se decepcionarían, porque tenían las expectativas muy altas, sin embargo si le mostráramos al ciudadano medio europeo de 1914 o de 1939 cómo funcionamos en este espacio común con una moneda única y con libre circulación de personas y servicios, sin duda se asombraría para bien.   
  • Desde el presente y hacia el futuro: hoy existen ya planos, como el digital, en los que no existen fronteras. La globalización cultural es imparable, lo que tiene como cara A que un adolescente de Camberra pueda tener más intereses comunes con uno de Valencia, Bogotá o Seúl con los que interactúe en redes sociales, plataformas de videojuegos o de música, que con un compatriota de mayor edad. La cara B de esta internacionalización se da en la pérdida de diversidad en muchos planos (el comercial uno de ellos), y si sumamos a la globalización de las cadenas de producción la desigualdad económica y de derechos nos encontramos con que en muchos países se recurre al dumping social, medioambiental o fiscal para ser competitivos (algo que un gobierno global debería resolver). 

Por último, la globalización digital ha generado un quinto poder controlado no por los ciudadanos sino por las multinacionales, cuyo mayor recurso son los datos. Creo que todos nos beneficiaríamos si se adoptasen unos estándares de protección de los derechos del individuo relativamente homogéneos y garantistas por un lado, y un marco que favoreciese la competencia en igualdad de condiciones (entre geografías y entre sectores) por otro. Si tuviera que hacer una apuesta, sin llegar a hacer un análisis probabilístico, y aunque parezca que haya involuciones puntuales proteccionistas, diría que la onda larga apunta hacia el internacionalismo en el futuro: muchos de los retos a los que nos enfrentamos no entienden de fronteras.  

 

viernes, 19 de abril de 2019

Una delimitación de la España Vacía

En una entrada pasada hice una breve descripción sobre la distribución demográfica de nuestro país y su evolución en los últimos dos siglos, pero lo hice a nivel provincial.

Hoy quiero llegar a un nivel de resolución mayor para delimitar más exactamente, qué es esa parte de España que se declara vacía o vaciada ¿dónde empieza y dónde acaba?

El primer problema al que nos enfrentamos es que la estructura territorial de España es bastante heterogénea: hay términos municipales minúsculos y otros enormes, el de Badajoz se acerca en superficie a la menor de las provincias, Guipúzcoa; la Comunidad de Murcia se encuentra dividida en tan solo 45 términos municipales de 32.000 habitantes en promedio, mientras que Navarra, con una superficie similar, se subdivide en 272. Por tanto, fijar el límite entre lo urbano y lo rural simplemente por tamaño demográfico sería erróneo: hay que fijar otro criterio adicional, y el de la densidad parece el más acertado, sin ser perfecto, pues para ser totalmente rigurosos deberíamos tener delimitados por separado el suelo urbano consolidado y el suelo rústico para cada término municipal, de cara a aplicar el criterio de densidad al núcleo urbano, lamentablemente esta información no está disponible.

Lo que sí he encontrado en esta web son los términos municipales con su población actualizada a 2018, su superficie y por tanto la densidad de población. Pongo aquí la tabla de toda España a disposición de quien quiera descargarla porque la web falla a la hora de hacer la descarga completa (hay que hacer las consultas comunidad autónoma a comunidad autónoma para que funcione, y luego fusionarlas), además me he tomado la molestia de quitar duplicados, esto te puede ahorrar trabajo.

En una primera iteración probé a cortar por 50.000 habitantes sin aplicar criterio de densidad, pero los extensos términos municipales de las provincias de Murcia y Badajoz enturbiaban el resultado.

Al final he considerado que lo riguroso es aplicar un criterio demográfico y otro de densidad para separar lo urbano de lo rural, de modo cortando por un umbral de 10.000 habitantes, y por una densidad de 150 habitantes/km2 se llega a un resultado coherente. Esto no deja de ser subjetivo (me fijé en un criterio que cumpliera Tudela, 2ª ciudad de Navarra). Posteriormente he visto que este magnífico estudio fija también los 150 habitantes/km2 como densidad de corte. La imagen resultante es esta, según el citado trabajo:

En todo caso he dejado como parámetros fácilmente modificables tanto la población mínima de corte como la densidad, por si quieres jugar a tocarlos.

Con los cortes elegidos sigue habiendo problemas: hay 4 capitales de provincia que no cumplen, la de la serranía celtibérica: Soria, Teruel y Cuenca, junto con Zamora (esta es la diferencia entre tabla y mapa: las he metido de manera forzada en la tabla porque considero que tienen características urbanas debido al efecto de capitalidad en cuanto a servicios y centros administrativos; con esto doy el ejercicio por cerrado).

Por último, vale la pena observar los resultados regionales: 2/3 de la población de España vive en el medio urbano, y en el rural 1/3 restante. Sin embargo hay un gran desequilibrio entre las CCAA que encabezan el ranking de % de población urbana, y las de la cola, que abarcan la mayor parte de esa España Vaciada, con escasos enclaves urbanos.

 

viernes, 18 de mayo de 2018

Las redes sociales como herramientas de inluencia politica

Quien haya leído la saga Fundación, de Isaac Asimov (iniciada en 1942), recordará el término psicohistoria: una herramienta de predicción y control de la evolución social basada en una combinación de psicología, historia y estadística. En aquella serie literaria de ciencia ficción el control estaba orientado positivamente: buscaba acortar el tiempo de recuperación tras un colapso civilizatorio de 30.000 a 1.000 años de oscuridad (su inspiración fue la obra de Edward Gibbon, Historia de la decadencia y caída del Imperio Romano).

Me he acordado de ello al leer el escándalo que ha provocado la fuga de un vídeo de "design fiction" generado por y para comunicación interna entre el equipo Google, y que, al transcender, ha hecho saltar bastantes alarmas por hacer explícitas las nuevas capacidades de un actor global a la hora de influir en la evolución de nuestra sociedad, incluso cuando los ejemplos de aplicación que menciona son en principio loables: lucha contra el cambio climático, cuidado de la salud, etc.

Estamos escandalizados ante determinadas novedades que vienen de la mano de la tecnología, pero ¿de verdad son tan inéditos estos fenómenos? ¿no cuentan con precedentes? 

Cabe distinguir aquí tres conceptos:
  • El fenómeno del control social
  • Las herramientas que lo posibilitan
  • Los propósitos a los que se orienta dicho control
Sobre el fenómeno: no debemos ser naífs, la prensa -ese cuarto poder, junto con sus hermanas, la publicidad y la propaganda política- han venido orientando sus esfuerzos hacia el control social desde su propia creación, bien independientemente o bien al servicio de los intereses a los que a menudo los medios se han supeditado. ¿Cuál es la novedad? ¿que se rompe el monopolio de un sector “tradicional”? Sinceramente, cuando políticos y periodistas se quejan de la irrupción de las nuevas tecnologías en el debate público ¿no recuerda esto a la misma queja que tuvo la iglesia cuando la imprenta democratizó la difusión de contenidos? Los intentos de control siempre van a estar ahí, las herramientas cambiarán, y lo que debemos vigilar son los propósitos, los incentivos que tienen quienes están al volante (si es que hay alguien al volante, lo que dudo)... y permanecer suficientemente alerta a través  del pensamiento crítico pero también riguroso, lo que sólo se logra a través de la educación, la experiencia y el esfuerzo de contrastar fuentes, algo afortunadamente cada vez más fácil para todos precisamente gracias a la democratización de la información que han facilitado empresas como Google.

Sobre las herramientas: las redes sociales ha desintermediado a los medios tradicionales, con las siguientes consecuencias, que cada uno podrá tratar de clasificar en pros y contras:

1) la diversidad: estas plataformas ponen voz a la sociedad, lo que en principio es bueno porque aumenta la pluralidad y permite la fiscalización directa del poder por parte de la gente. Además, 2) el sano sentido del humor ha barrido con la solemnidad pomposa de las locuciones del siglo XX; el humor sin embargo es un arma de doble filo, por un lado engrasa el citado pensamiento crítico, por otro fácilmente se decanta hacia la crueldad y la demagogia. Quiero creer que estamos en la etapa inicial -una suerte de adolescencia crispada- de un fenómeno que madurará con el tiempo.

3) el ruido: hilando con lo anterior, la nueva voz que las redes sociales ponen a la gente deja oír muchas cosas, y no todas son buenas. Se producen linchamientos públicos, la agresividad eclipsa el debate sosegado y argumentado, y parece que quien más grita ostenta la razón, pero ¿esta polarización es tan novedosa? ¿no estaban los medios ya previamente decantados desde tiempos históricos? El reto para la actual audiencia es separar la señal entre tanto ruido, pero ya lo era antes. La diferencia está en la explosión de la oferta de contenidos, que hace más difícil la tarea.



4) Otro elemento es la calidad de las piezas de comunicación: al abrirse las compuertas, allí donde en los años 90 escribían 200 creadores de opinión supuestamente filtrados por criterios de rigor y calidad contrastados por los editores, en los 2010 hay cientos de miles de participantes en el debate, y en este campo hay de todo, hasta intoxicadores profesionales. En principio identificar las fuentes y los  analistas más lúcidos y rigurosos sería un trabajo individual cuyos resultados agregados han de guiar un proceso darwinista que destaque los mejores contenidos por encima del resto. Sin embargo es evidente que la selección no siempre favorece la calidad, sino ese efectismo vacío que sólo persigue el clickbait (un defecto tampoco nuevo, pues es como el de la telebasura desde hace décadas: ¿no es en realidad responsabilidad de la audiencia premiar y castigar los contenidos por su calidad?)

Entramos en el quinto elemento, el que cierra el círculo  uniéndose con la cuestión desencadenante de esta reflexión: 5) el papel de las grandes empresas tecnológicas en su nuevo rol de intermediarias entre los hechos y la opinión pública, los nuevos agentes que priorizan lo que vemos y leemos en reemplazo de los medios tradicionales. Parece que descubrimos asombrados que estos nuevos oligopolios no son asépticos, no se limitan a crear las autopistas por las que ahora circula la información, sino que además dirigen el tráfico movidas por el incentivo de que los usuarios pasen cada vez más tiempo en sus plataformas (y además han medido que esto se consigue radicalizando progresivamente los contenidos expuestos). Esto atenta claramente contra el primero de los principios, el de la pluralidad, fomentando la creación de cámaras de eco (aquí, consejos para evitarlo).

Sobre las finalidades: este es el punto clave, ¿al servicio de qué propósitos recaen estas nuevas capacidades de influencia o control social? ¿quiénes los ejercen y cuáles son sus motivaciones?

Nada tendrán que ver los incentivos de un gobierno democrático frente a los de una dictadura. Ni los de la industria frente a los de los movimientos ecologistas, o los de la asociación del rifle con los de los partidarios de un mayor control de armas en EEUU, por poner ejemplos. El sistema en el que vivimos -el mejor que jamás ha existido, y aún así, mejorable- es el resultado del equilibrio de las anteriores fuerzas antagónicas, y muchas otras más. 

Entonces, la gran pregunta sería: ¿cuáles son las motivaciones últimas de las empresas más influyentes en la actualidad, las grandes corporaciones digitales en posición de ejercer ese control social? Navaja de Okham: la respuesta más sencilla es que se mueven por el puro interés de mercado. Persiguen, como cualquier otra empresa, el crecimiento de sus ingresos, y, aunque aparezcan otros incentivos en el horizonte, como los objetivos de desarrollo sostenible (en ese sentido, me ha gustado esta carta de Larry Kink), sería ingenuo no pensar que lo que en mayor medida guía sus acciones no es otra cosa que incrementar el dividendo de sus accionistas, como es lógico. 

Vayamos cerrando con el penúltimo escándalo relacionado con el control social: el caso de Cambridge Analytica. Y aquí hay que distinguir los siguientes hechos:
  • El segundo hecho es que los clientes de Cambridge Analytica -los partidarios del Brexit en GB, y el equipo de Donald Trump en EEUU- podrían haber alcanzado prácticamente el mismo resultado de manera perfectamente legal a través de los servicios del propio Facebook, cuyo modelo de negocio es precisamente el marketing microsegmentado, siendo ella la intermediaria en todos los casos, eso sí. La diferencia es que en el modelo legal los anunciantes eligen los atributos de la audiencia potencial, pero no se dirigen directamente a ella, mientras que Cambrigde Analytica en lugar de categorías usaba datos mucho más granulares sobre la actividad e intereses de su audiencia, puenteando a Facebook, que en principio apantalla la privacidad de sus usuarios.
La ventaja competitiva que introducen estos nuevos intermediarios ha venido para quedarse, y por lo visto tanto los partidarios del Bremain como el equipo de Hillary Clinton hicieron un uso ineficaz de estos nuevos medios. No estoy sugiriendo que los perdedores de esos comicios deberían haber confiado en consultoras con tan pocos escrúpulos como los de Cambridge Analytica, pero saber destinar mejor el dinero a propaganda electoral va a ser la clave en este nuevo tablero de juego.

Entretando, como usuarios tenemos a) el reto de apantallarnos frente al bombardeo de información poco veraz, b) la ventaja de contar con mayores herramientas de contraste que el los tiempos del papel y las hemerotecas, y c) el deber de exigir a los prestadores de servicios digitales una mayor componente ética en el diseño de estos servicios.


PS: sobre la ética en las aplicaciones de la inteligencia artificial hay un mayor desarrollo en este otro artículo.

domingo, 8 de febrero de 2015

Los colegios de la Segunda República

Se ha escrito y debatido muchísimo sobre las iniciativas en materia de educación llevadas a cabo durante la breve pero intensa etapa de la Segunda República Española, ante todo en el primer periodo 1931-33 previo a la victoria electoral de la CEDA, que en 1934-36 fue contraria al impulso laicizante heredero de la línea marcada por la Institución Libre de Enseñanza durante el primer bienio progresista. Consolidar un sistema educativo público, aconfesional y ecuánime para niñas y niños sin distinción de clase social, que crease una igualdad de oportunidades efectiva y nos acercase a Europa, fue una de las prioridades de aquel primer gobierno. Sin embargo se ha hablado menos sobre el esfuerzo inversor -en un momento marcado por la crisis económica posterior al crash del 29- que aquella aspiración requería para crear la infraestructura que la hiciera posible, y que nos dejó un patrimonio edificado con unas características muy reconocibles: gran distancia entre forjados, cubiertas inclinadas y aleros, dinteles en arco... justo en una década en la que el racionalismo estaba terminando con el estilo regionalista. Son los colegios de la república.

Colegio Amador de los Ríos.
Colegio Giner de los Ríos (posteriormente Andrés Manjón)


CEIP Jaime Vera  (no confundir con el IES Jaime Vera, también en Tetuán), del arquitecto Antonio Flórez, pero perteneciente al Plan de 1922   

Pongamos en contexto mediante grandes cifras la decisión de realizar estas inversiones:

  • Tasa de analfabetismo: 29% en 1930 (20% en hombres y 37% en Mujeres). Se daba además una gran diferencia entre las regiones rurales (Castilla-La Mancha 40%, Murcia 48%) y las más urbanas (Madrid 10%, Cataluña 16%) 
  • Variación del producto interior bruto: -3,87% de 1929 a 1930, -2,68% de 1930 a 1931
  • Peso del presupuesto de las administraciones públicas en relación al PIB, en 1930: Gran Bretaña 49%, Alemania 42%, Francia 35%, España 10% 


  • Siendo justos hay que reconocer que ya en 1920 -es decir, antes de la dictadura de Primo de Rivera- se había constituido la Oficina Técnica de Construcciones Escolares del Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes, cuyo objetivo era proyectar equipamientos escolares acordes con los parámetros dictados por la corriente arquitectónica del higienismo, y que elaboró el también ambicioso Plan de construcciones escolares de 1922. Estas nuevas instalaciones eran sufragadas al 50% por el Ministerio y el correspondiente Ayuntamiento en cada caso. Una figura imprescindible en esta historia es la del arquitecto Antonio Flórez Urdapilleta, autor de gran parte de los proyectos acometidos en el citado bienio, así como -muy previamente, en 1913- de los pabellones de la eminente residencia de estudiantes en la que coincidieron en los años 20 los miembros de la "orden de Toledo": Buñuel, Lorca y Dalí entre ellos. 

    Haciendo un poco de cronología, vemos lo acelerado del proyecto de dotación de infraestructuras educativas en los dos primeros años de la República: 
    • Octubre de 1931: a los 6 meses de la proclamación del nuevo régimen se aprueba un plan quinquenal que prevé, a nivel nacional, la apertura de 27.000 escuelas (7.000 el primer año, y 5.000 cada uno de los cuatro siguientes). Si bien este ambicioso plan se ejecutó tan solo al 44% de su alcance inicialmente previsto, esto fue suficiente para dejar una huella que aún pervive en muchos casos.
    • Volviendo a la capital de la república, la primera fase se ejecutó de forma urgente, dando lugar a tres oleadas de inauguraciones de complejos de grandes magnitudes, con un presupuesto medio de 1.000.000 de pesetas (la herramienta del INE no permite actualizar importes previos a 1954, así que he hecho el ejercicio de tratar de actualizar esta cantidad vía dólares, conocido el cambio de 1931 -de 9,70 pts/$- pero la cifra obtenida de 1,5 millones de dólares no es reflejo del peso relativo de este importe en relación con el PIB de aquel año). En mi opinión el presupuesto de ejecución de estos edificios de unos 5.000 m²c deberia rondar hoy los 5 millones de euros, pero el peso de esta inversión sobre el magro presupuesto de las administraciones públicas de la época debió ser mucho mayor de lo que implica una simple actualización del PEC por superficie construida. 
      • Cinco colegios inaugurados el 11 de febrero 1933
        • 1.1] Blasco Ibáñez (hoy desaparecido)
        • 1.2] Tomás Bretón (desaparecido)
        • 1.3] Pablo Iglesias (en la plaza de Barceló, hoy CEIP Isabel la Católica)
        • 1.4] Lope de Rueda (hoy CEIP Ntra. Sra. de la Almudena)
        • 1.5] Rosario de Acuña (hoy Centro Cultural S. José de Calasanz).  
      • Siete colegios inaugurados el 14 de abril de 1933: (sin duda una fecha elegida por su efecto propagandístico)
        • 2.1] Amador de los Ríos (mantiene su nombre)
        • 2.2] Marcelo Usera (mantiene su nombre)
        • 2.3] Francisco Giner (hoy centro UNED Andrés Manjón), el que me ha movido a escribir esta entrada, por hallarse en mi barrio y por haber trabajado en él durante mi época de estudiante los últimos cursos que permaneció abierto como colegio, hasta quedarse sin alumnos por envejecimiento del barrio. 
        • 2.4] Claudio Moyano (mantiene su nombre)
        • 2.5] Joaquín Sorolla (hoy CEIP Rufino Blanco)
        • 2.6] Joaquín Dicenta (mantiene su nombre)
        • 2.7 Tirso de Molina (hoy CEIP Ermita del Santo).
      • Seis colegios inaugurados el 6 de noviembre de 1933: 
        • 3.1] Alcalá Zamora (hoy CEIP José Calvo Sotelo)
        • 3.2] Miguel de Unamuno (hoy CEIP Miguel de Unamuno)
        • 3.3] Leopoldo Alas (mantiene su nombre)
        • 3.4] Nicolás Salmerón (mantiene su nombre)
        • 3.5] Emilio Castelar (hoy IES Jaime Vera)
        • 3.6] Alfredo Calderón (hoy CEIP Padre Poveda).
    Quería haber ubicado sobre un mapa de 1929 estos 18 colegios, y compartir más fotografías recogidas en los paseos por la ciudad, pero me están fallando las herramientas, y tampoco me sobra el tiempo, quizá otro día. 



    Lo que seguro dejo para otro artículo es el ponerme esta vez un poco monárquico y hablar del impulso financiero que dio Alfonso XIII con parte de su propio patrimonio a dos proyectos cruciales para esta ciudad: el Metro de Madrid y la Ciudad Universitaria (en alianza con el otro gran mecenas de este segundo proyecto: Gregorio del Amo).







    domingo, 7 de septiembre de 2014

    500 dólares el barril

    Entre 1900 y 2010 la población mundial pasó de 1.650 millones a 7.000, y la esperanza de vida se incrementó de 29 años a 74 años (en gran medida por el descenso de la mortalidad infantil). Los dos principales vectores que han permitido esto han sido la explotación de recursos -en concreto la disponibilidad de energía barata- y el ingenio del hombre, la ciencia y la tecnología, que garantizaron una mejora de las condiciones sanitarias y de suministro de bienes básicos sin precedentes; vivimos esta era, y parece que damos por hecho que el bienestar ha sido la regla y no la excepción en la historia de la humanidad. En un anterior artículo apuntaba a esta misma interpretación materialista de la historia reciente, contraponiendo por un lado la corriente de pensamiento neomalthusiana, con la más tecnooptimista. Mientras los primeros denuncian el agotamiento del planeta y afirman que hemos tocado un techo de cristal del que se deriva esta crisis económica con raíces materiales, los segundos confían en la tecnología para resolver los problemas de suministro que podamos afrontar en el futuro próximo. Hoy quiero dibujar un posible escenario distópico al que podríamos dirigirnos si es el primer grupo de pensamiento el que acaba por acertar su pronóstico.  



    "El petróleo suponía el 40% de la energía primaria que consumíamos cuando se alcanzó su pico de producción en 2005. Entre ese año y 2008 su precio pasó de 40$/barril a 140$/barril, entonces se produjo el primer choque contra el techo de cristal: durante más de un siglo todo el sistema económico se había estructurado sobre la premisa de disponer de una fuente de energía barata. Tras este choque la recesión enfrió la economía y redujo los precios de las materias primas provisionalmente. 

    Desde ese día cada intento de remontar se ha topado con los mismos límites, los precios de la energía ascienden si la economía parece recuperarse y luego bajan con el descenso de la demanda en cada recesión, pero nunca vuelven al nivel previo, la curva es escalonada y en líneas globales ascendente. Sin fuentes alternativas capaces de sustituir al petróleo, el siguiente escenario de prospectiva-ficción para las próximas décadas es tan verosímil como escalofriante.





    Año 2030, tras cinco años por encima de 500$/barril el nivel de desempleo se sitúa en el 45% en EEUU, un alto peaje asociado a su modelo de dispersión urbana, mientras que Europa resiste mejor en este contexto, con niveles de paro ligeramente inferiores, pero en todo caso insostenibles. La sociedad a duras penas se adapta a la reducción forzosa de sus estándares de consumo. Hay quien compara esta nueva economía de guerra en tiempos de paz (paz tensa) a la situación de Cuba tras 1991, pero al menos en el Caribe el clima era más benigno, la disponibilidad de energía en invierno por encima de 45° de latitud no es una cuestión de confort, sino de supervivencia. 

    El peso de la clase media se ha reducido a niveles previos a 1950, muchos de los nacidos en un hogar prototípico -padre y madre trabajadores cualificados, hogar en propiedad, dos vehículos y carrera universitaria- se ven abocados a la precariedad. En las ciudades los solares sin edificar y los parques se emplean para cultivar: cualquier trozo de tierra accesible a pie es útil para obtener unas calorías en forma de leña o alimentos. Se ha producido un éxodo a las zonas rurales, donde la carestía es menor. Formas de transporte tan anacrónicas como la tracción animal, la navegación a vela o el vuelo en dirigible resucitan y comparten paisaje con los generadores eólicos que ocupan cada cresta en la orografía del mundo hasta entonces "desarrollado". 

    En los puertos de China los stocks de producción llevan años acumulándose. Las cadenas logísticas se han acortado, Europa y EEUU han retomado la producción local, y los precios de muchos bienes antes al alcance de cualquiera se han vuelto inasequibles para la gran mayoría: la demanda de bienes superfluos -ocio, electrónica- se ha desplomado, y la población ha de destinar a ropa y alimentos la mayor parte de su renta. El estado de bienestar es un recuerdo del que hablan los nacidos antes del 2000. Ante el aumento de la precariedad, de las enfermedades y la mortalidad, han retornado con fuerza las religiones en las sociedades antes laicas: la mayoría de la gente se debate entre el miedo y las falsas esperanzas.

    En el día a día los sistemas de transporte colectivo que siguen funcionando, ante todo ferroviarios, no dan abasto. Los vehículos abandonados, aparcados en su último día de uso, son el paisaje habitual en las calles. Sólo las élites pueden permitirse el combustible, y eso salvando las restricciones impuestas para priorizar sobre los usos particulares a la agricultura, la logística, o el suministro de la maquinaria militar y policial. La inestabilidad es creciente dentro y fuera de las fronteras, la desesperanza de quienes pasan a ser "población excedente" no tiene límites: está movida por el hambre. En occidente ante las protestas ciudadanas se han suspendido los derechos democráticos, y directorios semitotalitarios han tomado el gobierno, maquillando la medida como algo excepcional y provisional. El racionamiento y la política del hijo único se universalizan allí donde todavía hay un estado para imponerlos (muchos países se han fragmentado o directamente sus aparatos de gobierno han desaparecido). Paradójicamente la espada de Damocles de una guerra nuclear -tan temida entre 1945 y 1989- cayó finalmente en la pugna por el escaso petróleo y gas de Cachemira, y se cobró la vida del 25% de la población de Pakistan y del 8% en la India, las consecuencias sobre los ecosistemas globales perdurarán por décadas. Rusia y Arabia Saudí han sido ocupadas por una fuerza militar mixta de países de la OTAN, China y Japón, que administran en tenso equilibrio la explotación de los últimos grandes yacimientos para evitar el colapso de sus sistemas productivos. Iberoamérica y África han de contar con sus propias reservas y los conflictos locales se multiplican, naciones enteras quedan fuera del reparto lo que, junto con los efectos del calentamiento global, provoca éxodos masivos. La situación es de crisis humanitaria permanente."

    Esta visión puede parecer sin duda exagerada, agorera, ya que desde que tenemos memoria toda nuestra generación no ha conocido hasta 2014 sino progreso en sus tres variantes:

    • Progreso tecnológico imparable (con algún bache anecdótico como la retirada del avión Concorde (2003), o de los transbordadores espaciales norteamericanos)
    • Progreso social: con el aumento del número de democracias, y la extensión del estado de bienestar y sus derechos asociados (al menos hasta la crisis de 2008)
    • Progreso económico: aunque ya antes de la caída de Lehman Bros. empezó a languidecer, algo reconocido hasta por ultraliberales como Tyler Cowen, que ha medido y descrito cómo la clase media ha menguado en la primera potencia mundial en los últimos años (aunque lo achaque a otros motivos).




    Las cuestiones que afrontamos son: 
    • 1] ¿resulta tan aguda la escasez energética que afrontamos como la describen?
    • 2] ¿existen alternativas viables -técnica y económicamente- para llenar el vacío que irá dejando el petróleo (y seguidamente el gas, el uranio, etc.)?
    • 3] como consecuencia de la crisis energética, ¿habremos tocado techo y viviremos el inicio de un declive como sociedad, y en caso afirmativo, ¿cómo de rápido será, abarcará varias generaciones, al igual que en el caso de lentos colapsos pasados?
    • 4] ¿hay alternativas factibles?¿se dará el consenso necesario para llevar a cabo una transición (previsiblemente costosa en muchos aspectos) hacia un nuevo modelo sin que se desencadenen conflictos intra e internacionales?
    Esperemos que las respuestas sean 1]no 2]sí 3]no 4]sí, pero "esperar" con resignación cristiana es estéril, pasemos a la acción, y el primer paso útil es alertar sobre el problema que afrontamos y proponer soluciones. Es lo que hace Última Llamada (Manifiesto), te animo a firmarlo.

    lunes, 23 de septiembre de 2013

    La azarosa vida de un local

    Se construyó a finales de siglo XIX, cuando todavía se empleaban gruesos muros de carga y grandes dosis de artesanía para erigir edificios, en una zona donde entonces aún se podían ver gallinas sueltas y carros tirados por  bueyes, pero que la expansión de la ciudad progresivamente rodeó de nuevas calles adoquinadas y de más edificios.

    El primer uso de aquel bajo fue el de taller de guarnicionero, pero duró poco, cada vez había menos caballerías, y el dueño, inteligentemente vio claro el cambio de locomoción e instaló un taller de reparación de bicicletas. Fue buen negocio hasta que el coche, los tranvías y los ómnibuses llegaron a hacer peligrosa la ciudad para los que se desplazaban en bici, así que hacia 1920 se instaló allí una carbonería. Más tarde, en 1931 la agrupación local del PSOE compró el local y con el trabajo de sus asociados lo adecentó para instalar una casa del pueblo, que de 1936 a 1939 alojó a varias familias cuyas viviendas habían quedado en escombros por los bombardeos de la ciudad. Evidentemente el lugar fue expropiado y revendido al acabar la guerra, y sirvió a su nuevo dueño, un jerifalte del régimen, de almacén y base para sus operaciones de estraperlo. Pero en 1952 el fin del racionamiento supuso el hundimiento del mercado negro, así que a finales de ese año el propietario gestionó mediante sus contactos que le otorgaran una licencia para instalar un prometedor negocio: un estanco. Gracias al cine de Hollywood y a lo asequible que resultaba el tabaco de Granada y Extremadura, el 90% de la población masculina mayor de 13 años fumaba por aquel entonces. Herencias, cambios de titularidad... pasaron los años, acabó la dictadura y le llegó el turno a un negocio aún mejor: un bar de copas. El dinero entraba a raudales de manos de una generación de jóvenes numerosa y con muchas ganas de pasarlo bien. Sin embargo el ocio está sujeto a las modas, y el momento de aquella zona de marcha pasó, el interés se desplazó a otra parte de la ciudad. En el año 83 se traspasó el establecimiento y en él se instaló un negocio de venta y reparación de equipos de música de alta fidelidad, radiocasettes para el coche (con la frecuencia que los robaban eran una gran idea), y reproductores de películas de vídeo ...llegaron a vender hasta laserdiscs, aquel invento del tamaño de un LP. Pero la electrónica bajó poco a poco de precio: ya nadie reparaba sus equipos... el futuro estaba en los ordenadores personales, así que en 1990 el taller se reconvirtió, simplemente para sufrir otra vez el mismo declive con los años, implacable ley de Moore. Al rescate llegó caja Manresa, cuyos planes de expansión la llevaron a abrir oficina a 600 km de su lugar de origen, fueron años entretenidos para esas cuatro paredes, con gran concurrencia de público, pero la crisis de 2008 resultó implacable. Durante 6 años el local rotó varias veces de dueño y de uso, permaneciendo en realidad desocupado la mayor parte del año: algún verano abrió un frutero chino, que como no quiso instalar aire acondicionado perdía el género constantemente, y en la campaña de navidad aparecía brevemente una juguetería pop-up, que cerraba en febrero.

    El sitio sigue siendo una ubicación excelente, y el precio del inmueble no cesa de bajar... lo único que no parece claro es qué demandan la zona y sus visitantes. 

    Y digo yo que orientar y asesorar sobre los servicios y dotaciones que pueden funcionar mejor en un barrio es o debería ser también competencia del urbanismo, delegar esta labor al sistema de prueba y error del libre mercado es arriesgado, pues cada vez que una inversión resulta fallida perdemos todos como sociedad; análisis como los de los planes de acción comercial y figuras análogas son más necesarios que nunca para guiar la iniciativa del emprendedor.